Cristina Kirchner en alerta: el PJ se fractura ante un pacto que avanza entre LLA y PRO
Milei y Macri avanzan en un acuerdo para septiembre en Buenos Aires. El PJ, dividido, afronta el riesgo de otra derrota. Cristina, lejos del conurbano.
La victoria de La Libertad Avanza sobre el peronismo y el PRO en la Ciudad de Buenos Aires cumplió este domingo sus primeros siete días de fama. Para Javier Milei y Mauricio Macri implicó una redefinición del vínculo. No perderán la relación personal, desde que el expresidente le reconoció al mandatario la derrota, pero la negociación política más urgente está enfocada en la provincia de Buenos Aires y en las elecciones legislativas del 7 de septiembre.
Antes de viajar al exterior, Macri dejó esa negociación en manos de Cristian Ritondo, que cenó con Milei el jueves. Avanzaron en cerrar una lista de unidad para confrontar con el kirchnerismo, encarnado en el gobernador bonaerense Axel Kicillof. Si se cierra un pacto entre LLA y el PRO para septiembre, la pelota queda en la cancha del peronismo, que lleva una semana, elaborando el segundo lugar que obtuvo Leandro Santoro como candidato del peronismo porteño.
Cerrado el primer round electoral porteño, se abre la cuenta regresiva para la provincia de Buenos Aires, en la relación dialéctica que mantienen ambos distritos. El resultado del domingo pasado impactó mucho dentro del PJ capitalino, porque esperaban ganar. Además, aumentó la preocupación de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. En su entorno, aclaran que las elecciones de la Capital no tienen comparación con las bonaerenses, por más que sean desdobladas de las nacionales.
El peronismo fracturado
Sin embargo, sobrevuela el temor de una derrota para el peronismo si no se cierra una lista de unidad entre el axelismo, encarnado en el Movimiento Derecho al Futuro, y La Cámpora, liderada por Máximo Kirchner, titular del PJ provincial y poseedor de la lapicera para definir candidaturas que Kicillof le reclama. Hay sectores que ya anticipan que irán por su lado, tal como pasó en la Ciudad. Santoro cerró su campaña adviertiendo que esperaban un resultado muy parejo y le apuntó a sus adversarios peronistas, que le estaban fragmentando el voto: Juan Manuel Abal Medina y Alejandro Kim, impulsado por Guillermo Moreno.
En la provincia, el exministro y exintendente Juanchi Zabaleta anticipó que no habrá unidad del peronismo bonaerense y sostuvo que irá por separado. Se descuenta la compañía de Fernando Gray, intendente de Esteban Echeverría. Podrían tener un impacto secundario para fragmentar el voto peronista de la provincia, pero nada resulta pequeño si además no hay unidad entre los dos principales sectores del PJ provincial.
Si no hay una síntesis que mitigue el peso de los sectores que irán por separado, el temor del cristinismo se agiganta ante la hipótesis de que ocurra otra derrota en el mismo territorio provincial durante las nacionales del 26 de octubre. Es decir, perder la provincia en una vorágine que debilite a Kicillof en la segunda parte de su segundo mandato. La lectura refleja que Cristina no relegó sus críticas contra la decisión de Kicillof de desdoblar y ahora mide las posibles consecuencias. En La Plata, cerca del gobernador, minimizan los panegíricos y lo consideran parte de otra interna del peronismo. Pero sucede en un momento donde axelistas y camporistas se siguen cruzando duro en los territorios y también en la Legislatura provincial.
Darle una paliza al peronismo
La victoria de LLA y el tercer lugar del PRO en la Ciudad desembocó rápidamente en una apuesta nacional del Gobierno para vencer al kirchnerismo en la provincia. Después de la cena con Ritondo, Milei habló de un frente para "darle una paliza" a Kicillof. El acuerdo con el PRO sólo sería para septiembre. En octubre La Libertad Avanza mantendrá su identidad y el partido amarillo podría jugar como colectora. Es la primera foto de un acercamiento posterior a las elecciones capitalinas del 18 de mayo, en un pacto de LLA con el PRO sin que haya encaminado con Macri, sino entre Milei y Ritondo, uno de los dirigentes que busca pactar con el Gobierno sin desautorizar a Macri, un camino muy finito y difícil.
Este 25 de mayo el kirchnerismo tiene un aniversario sentido. Se cumplen 22 años de la asunción presidencial de Néstor Kirchner en 2003. Cristina no estará en provincia, sino en la Ciudad de Buenos Aires, el mismo territorio donde Santoro quedó segundo. La dos veces presidenta hablará en un centro cultural en Saldías, uno de los sectores de la exvilla 31 de Retiro, que cambió su fisonomía luego de un proceso de urbanización que implementó el macrismo, al calor de los históricos reclamos de una de las villas más antiguas de Buenos Aires.
Hasta ahora, Cristina tenía previsto jugar como candidata a legisladora bonaerense por la tercera sección electoral. Era un plan alternativo ante la posibilidad de que el proyecto de Ficha Limpia fuera transformado en ley en el Senado. La idea de CFK seguiría en pie, pero este domingo no estará en provincia, ni en la tercera sección electoral, sino en uno de los barrios populares más importantes de la Capital, donde el macrismo desdobló los comicios de los nacionales y afrontó su peor derrota en 20 años. El Gobierno nacionalizó la elección, tal como pretende hacerlo para las bonaerenses del 7 de septiembre. ¿Qué hará Cristina?
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