Caputo trata de negociar con el FMI fondos frescos. Una automotriz hizo una compra muy grande de dólares luego de abandonar posiciones en pesos.
El dólar blue se está despertando nuevamente, luego de un letargo de algunos meses producto de la especulación financiera. No están ayudando las perspectivas internacionales, tanto por el lado de lo que podría hacer Donald Trump con el comercio internacional, una vez que asuma la presidencia de Estados Unidos, como por el lado de Brasil, donde el Banco Central ya tuvo que vender u$s11.000 millones para sostener la cotización del real.
En ese contexto, la suba de la cotización del dólar paralelo que pasó en un par de semanas de unos $1.080 a $1.200 por unidad está reflejando que hay cuestiones del modelo de estabilización que lleva a cabo el ministro Luis Caputo que no están resueltas.
Pero más allá de ello, en el mercado se preguntan cuál es el poder de fuego del Banco Central en el caso de que tenga que salir a enfrentar una corrida cambiaria.
Según estiman en Porfolio Personal Inversiones(PPI) la entidad que conduce Santiago Bausili contaría con unos u$s15.000 millones disponibles, en caso de tener que salir a apagar algún incendio en el mercado cambiario.
La situación con el dólar y las corridas cambiarias
Se trata de lo que se denominan “reservas líquidas”. Esto se define como todos los activos y recursos con los que cuenta el Banco Central para obtener dólares en el corto plazo. Pero claro está que se trata de dólares prestados. No son de la entidad, la cual podría usarlos en caso de necesidad pero que inmediatamente tendría que restitutir.
Uno de esos activos pueden ser los depósitos del gobierno argentino en dólares en el Banco Central, que llegan a unos u$s6.000 millones. Ese dinero ya tiene destino, que es pagar los vencimientos de deuda en dólares del 2025, que sumán unos u$s5.000 millones en enero.
La máxima entidad financiera además cuenta con oro y bonos que en caso de necesidad podría vender en el mercado y conseguir así dólares para enfrenar una crisis.
Las “reservas líquidas” difieren de lo que se denominan “reservas netas” y de las “reservas brutas”. Estas últimas están constituidas por todos los activos del Banco Central que respaldan el dinero circulante. Pero las netas son las que quedan cuando se excluyen de la hoja de balance los pasivos que el BCRA tiene que devolver en el término de 12 meses. Este número da negativo por unos u$s4.000 millones. Eso quiere decir que la mayoría de los u$s15.000 millones líquidos que tiene ahora Bausili en “la caja” son prestados a menos de un año. Si los usara tendría que salir a pedir prestado nuevos dólares por otro lado.
Acuerdo con el FMI
Es por ello que el gobierno anuncia con bombos y platillos que está tratando de llevar a cabo un nuevo acuerdo con el Fondo Momentario Internacional (FMI) al cual hay que devolverle u$s45.000 millones que Argentina debe desde el acuerdo de Luis Caputo de 2018 cuando era ministro de Mauricio Macri. Caputo quiere que le presten más plata, unos u$s20.000 millones, por encima de lo que ya debe.
Con ello podría engrosar las reservas liquidas a u$s35.000 millones, que era el “número mágico” que se hablaba al principio del gobierno de Javier Milei que eran necesarios para dólarizar. Está claro que eso no va a ocurrir, pero sería el plafón que andaría buscando el Ministerio de Economía para salir del cepo cambiario.
En los próximos días se verá si se adormece nuevamente el dólar blue y se corta la venta de dólares que está llevando a cabo el BCRA en las ultimas ruedas. El jueves vendió u$s600 millones, que aseguran, obdeden a una operación de una empresa automotriz que decidió salir de activos en pesos y volver al dólar para asi ejecutar un pago a sus importadores.
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