La implementación lo más rápido posible del sistema de segmentación de tarifas para reducir los subsidios fue uno de los temas centrales en la última negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), como se evidenció en el último informe del organismo. El Gobierno informó a los técnicos del FMI que en mayo habrá un aumento promedio del 85 al 90% en las facturas de energía eléctrica para aquellos usuarios que no cuenten con subsidios y que paguen la totalidad del costo del servicio. Esto se aplica tanto a los usuarios clasificados en el Nivel 1 del esquema de segmentación como a aquellos que no se inscribieron en el formulario RASE para recibir subvención estatal.
El informe del FMI, que se publicó el pasado lunes, trazó una hoja de ruta de aumentos de tarifas para la energía eléctrica, que era uno de los servicios, junto con la distribución de gas, con un esquema más atrasado para la reducción de subsidios. Así, proporcionó números concretos sobre los incrementos en las facturas a partir del próximo mes, según confirmaron fuentes oficiales al portal Infobae.
El FMI considera que "será fundamental mejorar la focalización de los subsidios a la energía para generar los ahorros presupuestados y lograr gradualmente la recuperación de costos. Se espera que los subsidios a la energía disminuyan al 1,5% del PBI en 2023, desde el 1,9% en 2022". La reducción de subsidios es uno de los elementos en los que se basa una posible mejora en el frente fiscal este año.
"Los aumentos de tarifas de energía se guiarán por el nuevo esquema de segmentación de tarifas, donde los usuarios residenciales y comerciales de altos ingresos eventualmente pagarían niveles de recuperación de costos, mientras que los aumentos de tarifas para usuarios residenciales de ingresos medios y bajos subsidiados estarían limitados por la evolución de los salarios nominales", detalla el informe del FMI, consensuado con el Ministerio de Economía.
En ese sentido, los técnicos del organismo internacional anticiparon que en lo que queda de abril se emitirá una nueva resolución con dos objetivos: por un lado, llevar las tarifas para los consumidores residenciales de altos ingresos, es decir, aquellos que no cuenten con subsidios en sus facturas, a un aumento promedio del 85 al 90 por ciento.
Por otro lado, también se aumentará en un 31 por ciento para los usuarios comerciales a partir de mayo. Para los residenciales, se evaluará a lo largo del año si es necesario un nuevo ajuste de precios, mientras que para los comerciales, el FMI y el Gobierno acordaron aumentos adicionales en agosto (17 por ciento) y noviembre (7 por ciento) para acercar el costo que pagan al precio total del servicio.
Te puede interesar...









