La polémica embestida del influencer libertario contra el senador cordobés derivó en un cruce interno en el oficialismo, que ahora insiste en que no pidió perdón en su nombre.
El enfrentamiento entre el senador Luis Juez y el entorno libertario estalló con fuerza en las últimas horas luego de que “Gordo Dan”, el tuitero más influyente del universo digital que rodea a Javier Milei, acusara al cordobés de “usar la discapacidad de su hija” para justificar su rechazo al veto presidencial a la ley de emergencia en discapacidad.
El episodio, que se trasladó rápidamente a los medios y a la agenda política, obligó al Gobierno a salir a dar explicaciones y marcar distancia del polémico militante.
Visiblemente afectado, Juez reclamó públicamente que el presidente o su entorno le pidieran disculpas por el ataque, que consideró una ofensa personal y familiar de enorme gravedad. “Me acusaron de usar a mi hija Milagros, que tiene discapacidad, para votar en contra del Gobierno”, señaló entre lágrimas durante su intervención en el Senado.
El legislador contó que tras el episodio recibió llamados del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Según su versión, en esa comunicación la hermana del presidente le pidió perdón en nombre del Ejecutivo. “Karina me dijo: ‘Nosotros no pensamos así’. Me pidió perdón”, relató.
Adorni desmiente las disculpas
Sin embargo, la postura oficial quedó lejos de esa interpretación. El vocero presidencial, Manuel Adorni, negó que hubiera existido un pedido de disculpas y remarcó que lo que se transmitió fue una expresión de solidaridad hacia Juez, pero no una retractación en nombre del Gobierno. “No se disculparon con Juez, se solidarizaron. No fuimos nosotros quienes lo atacamos, no tenemos nada que ver con esas declaraciones”, afirmó.
Para reforzar ese punto, Adorni aclaró que Daniel Parisini —conocido en redes como “Gordo Dan”— no ocupa ningún cargo ni forma parte de la estructura del Estado. “Es un gran defensor de la causa, pero no deja de ser una persona ajena al Gobierno. Si mañana decide hacerse kirchnerista, será su decisión. No podemos manejar la vida de las personas”, enfatizó el funcionario.
Quién es “Gordo Dan” y por qué incomoda al oficialismo
Aunque formalmente no integra el organigrama gubernamental, Parisini se transformó en una figura clave del ecosistema digital libertario. Su rol en las redes, sumado a su participación en el stream Carajo —espacio que contó con la presencia del propio Milei en más de una oportunidad— lo convirtieron en una voz central de las autodenominadas Fuerzas del Cielo. Incluso, integrantes del equipo económico de Luis Caputo conducen un programa dentro de ese mismo canal de transmisión en vivo, lo que refuerza la cercanía con el oficialismo.
Por eso, la embestida contra Juez generó tanto ruido: el influencer es considerado uno de los principales soldados digitales de la militancia que sostiene a Milei y sus críticas, cuando apuntan hacia adentro, adquieren un peso político difícil de eludir.
Desde Casa Rosada insisten en que el Ejecutivo no controla ni se hace responsable por los dichos de Parisini. “Podemos no estar de acuerdo con lo que diga, pero es un tema de él”, remarcó Adorni, dejando en claro que no habrá sanciones ni rupturas, aunque sí un esfuerzo por despegar al Gobierno de las críticas vertidas.
El episodio, sin embargo, deja planteado un interrogante mayor: hasta qué punto el oficialismo puede contener a un sector de militancia digital que se convirtió en sostén central de la narrativa libertaria, pero que al mismo tiempo no responde a los mecanismos tradicionales de conducción política.
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