Se afirma que la inflación es lo que más afecta a los pobres porque diluye el poder de compra de los ingresos. También tiene efectos sobre los pasivos de las empresas.
Más allá de la eliminación del Impuesto PAIS que tuvo una incidencia fundamental sobre las arcas del estado en 2025, a lo largo del año el Gobierno no pudo reducir otros tributos, salvo uno que afecta más que nada a los más pobres: se trata del Impuesto Inflacionario.
La mayor reducción de impuestos de este año vino por el lado de la inflación. La desaceleración de los precios pega directamente sobre la facturación de las empresas, lo que a su vez se refleja en menor recaudación de IVA, por ejemplo.
“El impuesto inflacionario es la pérdida de poder adquisitivo del dinero líquido que poseen los agentes económicos, entre ellos los consumidores y las empresas”, dice un reporte del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
La consultora que dirige el economista Nadin Argañaraz estima que este año, por efecto de la menor inflación, el Estado recaudará uno 2,6 puntos porcentuales menos que en 2025. ¿Cómo se llega esa estimación?
Para ello se toma en cuenta la cantidad de dinero que hay en la economía en manos de privados, es lo que se llama técnicamente M2 Privado. Ese concepto incluye el circulante las el dinero en cuentas a la vista. La base imponible del impuesto es el M2 privado, y la alícuota es la tasa de inflación del periodo que se quiera analizar.
“Si se analiza la recaudación del impuesto inflacionario desde el año 2017 en adelante, se puede apreciar que fue creciendo, hasta llegar a máximos en los años 2023 y 2024”, dice el informe del IARAF
Agrega que “el impuesto inflacionario sobre el dinero físico, las cuentas corrientes y las cajas de ahorro privadas fue de 2,2% del PBI en el año 2017, llegando al 4,8% y 4,7% del PBI en los años 2023 y 2024, respectivamente”.
“La casi nula reducción del impuesto inflacionario entre los años 2023 y 2024 se explica por el marcado aumento de la inflación promedio anual, que contrarrestó por completo la disminución del M2 privado promedio anual, que descendió desde 8,3% del PBI en 2023 al 6,8% del PBI en 2024”, indica el reporte.
Ahora, indica el IARAF, dada una baja de la inflación promedio anual desde el 220% en 2024 al 42% en 2025 y un aumento de M2 privado equivalente a 0,3 puntos porcentuales del PBI entre ambos años, “la recaudación del impuesto inflacionario puede llegar a bajar 2,6 puntos porcentuales del PBI durante 2025, terminando el año en 2,1% del PBI”.
“La reducción de 2,6 puntos porcentuales del PBI de impuesto inflacionario constituiría la principal baja impositiva del año 2025, seguida en segundo lugar por la desaparición de impuesto PAIS, que tuvo una recaudación de 1,07% del PBI durante el año 2024”, concluye el IARAF.
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