El Gobierno confirmó que las bandas delictivas modificaron sus estructuras y las mujeres asumieron el mando con extorsiones, balaceras y organización desde los penales.
En conferencia de prensa, el vocero presidencial Adrián Ravier, confirmó este martes la puesta en marcha de un sistema para presas de alto riesgo en cárceles federales.
Este sistema fue creado e implementado para hombres presos, el cual evidenció impactos positivos en materia de seguridad pública y administración penitenciaria. Esto derivó en el aumento de algunas acciones delictivas desde las cárceles de mujeres, por lo que el Gobierno decidió ampliarlo.
"Al aislar a los varones, las bandas delictivas modificaron sus estructuras y las mujeres asumieron el mando, como el caso de Patricia Celeste Contreras, alias "la Cele", y Vanesa Barios, vinculadas a la banda de Los Monos tomaron el control de las extorsiones, balaceras y la organización desde los penales", destacó Ravier.
Y confirmó que el Ministerio de Seguridad estableció un nuevo protocolo para presas de alto riesgo en las cárceles federales. "Se les refuerzan los controles para asegurar su aislamiento a través de escáneres detectores de metales, cámaras infrarrojas y monitoreo las 24 horas del día, los 365 días del año", precisó.
Asimismo, detalló que el protocolo limita el contacto con el exterior a solo familias directos, las comunicaciones solo serán con llamadas unilaterales a teléfonos autorizados y horarios restringidos, con previa autorización.
Las mujeres cuentan con puestos de poder en organizaciones criminales
El nuevo esquema toma como base el sistema para personas de alto riesgo aprobado en 2024. En sus fundamentos, la resolución establece que las mujeres tomaron puestos de poder, luego de que otros integrantes referentes quedan detenidos.
El documento "The Missing Piece of the Puzzle" elaborado en 2024 y publicado por la Global Initiative Against Transnational Organized Crime, destacó que mujeres vinculadas a organizaciones criminales pueden asumir funciones de enlace, mensajería, coordinación y continuidad operativa de las estructuras delictivas, incluso desde contextos de privación de libertad o mediante esquemas de vinculación familiar.
De esta forma, el desplazamiento de tareas implica asumir funciones de enlace, coordinación y continuidad operativa. La Dirección Nacional del Servicio Penitenciario Federal será la encargada de tomar las decisiones necesarias para su puesta en marcha.
Las internas alcanzadas por el sistema serán alojadas en sectores o establecimientos habilitados específicamente para este régimen.
El nuevo sistema para mujeres prevé adecuaciones en infraestructura, tratamiento, salud integral, vinculación familiar, condiciones de alojamiento y formación del personal penitenciario. La resolución dispone que el personal afectado deberá recibir capacitación específica en perspectiva de género y en abordaje de población penal femenina de alto riesgo.
Cómo funcionará el nuevo régimen carcelario
El régimen establece además algunas situaciones en las que una interna no podrá ser incorporada. Entre ellas figuran las mujeres embarazadas, las que se encuentren en período de lactancia y aquellas que convivan con niños de hasta cuatro años.
Asimismo, se procurará garantizar elementos de higiene personal adecuados y que las internas serán alojadas en celdas húmedas individuales.
Las internas incorporadas al sistema tampoco deberán mantener contacto con el resto de la población penal común. Las actividades laborales, educativas, recreativas y deportivas deberán realizarse dentro del mismo sector o módulo en el que se encuentren alojadas, de acuerdo con el régimen de vida establecido por los responsables del sistema.
Los menores que ingresen a los establecimientos deberán estar acompañados por un adulto autorizado para las visitas. En el caso de las comunicaciones telefónicas, continuarán aplicándose los protocolos establecidos previamente para las personas incluidas en el sistema de alto riesgo.
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