El efecto de la inflación sobre el consumo, la escasez de dólares por la sequía, y un arrastre estadístico desacelerarán la actividad económica este año, según varios analistas.
El arrastre estadístico tendrá este año una incidencia negativa de 0,6 puntos. Además, los efectos de la sequía sobre la cosecha de los principales cultivos le costarán al PBI una caída del 1,75% y una menor oferta de divisas, con lo cual aumentarán las restricciones a las importaciones. Esto último impactará en la actividad, sobre todo en el sector industrial que es altamente dependiente de insumos importados.
Con un Banco Central con escasas reservas y una sequía que implicará una caída de US$ 10.000 millones por exportaciones, tanto la actividad industrial como la economía se verán afectadas. Por eso, para algunos analistas este año “la economía se estancará en el mejor de los casos”. Además, el empleo formal e informal muestran ya signos de desaceleración, con lo que el consumo privado, que en 2022 creció cerca del 9%, se estancaría este año.
Un reciente informe del banco JP Morgan estimó que la economía argentina enfrenta la perspectiva de un “aterrizaje forzoso” este año, ya que la sequía aumenta las expectativas de una mayor recesión. La entidad estimó que Argentina se contraerá 1,7% este año, frente a la previsión anterior del 0,5%.
Para el banco, habrá un escenario de estanflación, con tendencias de una inflación más alta y crecimiento real en baja. Según dijo, una sequía histórica empeora las perspectivas para las exportaciones de productos básicos clave, los ingresos fiscales y las reservas. Así, las tres principales exportaciones de cultivos (soja, maíz y trigo) podrían caer este año a US$36.600 millones, desde los US$51.600 millones del año pasado.
El arrastre estadístico tendrá este año una incidencia negativa de 0,6 puntos. Además, los efectos de la sequía sobre la cosecha de los principales cultivos le costarán al PBI una caída del 1,75%
En línea con estas estimaciones, un reciente informe de LatinFocus estimó que la inflación y la devaluación seguirán este año y que el consumo caerá. Para los más de 50 bancos y consultoras económicas encuestados, el dólar mayorista cerrará el año en $342,70: una escalada de $150, ya que hoy cotiza a $192. “Este año el peso debería depreciarse aún más este año debido al continuo financiamiento monetario del déficit fiscal”, resaltó el informe. Para 2024, la estimación es que el mayorista escalará a $ 603,80.
Sobre la inflación, los analistas estiman que finalizará el año con un acumulado del 97%, un aumento de 1,7 puntos porcentuales respecto a la encuesta previa. Sin embargo, las consultoras EMFI, EcoGo y C&T la ubicaron en 117,5%, mientras que más abajo estuvieron Fitch Solutions (75,6%), EIU (76,1%) y Credit Suisse (79,6%).
“La inflación debería promediar considerablemente más alta este año que en 2022 (cerró en 94,8%), alimentada por la caída del peso y el financiamiento monetario del déficit fiscal. Los precios volátiles de la energía y la generosidad fiscal antes de las elecciones de octubre son riesgos clave”, sostuvo el informe.
Por otra parte, el reciente Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del BCRA pronosticó para este año una inflación cercana al 100%. La mediana de los analistas estimó un 97,6%, por arriba del 94,8% registrado el año pasado, récord desde la hiperinflación de 1991.
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