Cuando la investigación respecto del atentado que sufrió Cristina Fernández de Kirchner sigue su curso, fuentes judiciales confirmaron que el arma que tenía Fernando André Sabag Montiel estaba “apta para disparar”.
"El arma estaba apta para disparar", explicaron fuentes del caso en relación a la Bersa calibre 32 de uso civil, secuestrada al agresor, quien será indagado por la jueza federal María Eugenia Capuchetti, una vez que se reciban resultados de medidas de prueba ordenadas.
En este sentido, también se conoció que el arma tenía cinco balas en el cargador, en tanto, que en el allanamiento del domicilio de Sabag Montiel había 100 balas en dos cajas.
En otro orden, con un relato concreto y ordenado de lo acontecido este jueves por la noche, cuando arribó a su casa de las calles de Uruguay y Juncal, CFK declaró como testigo en el caso. Según se conoció, tanto la jueza del caso como el fiscal se trasladaron a su domicilio donde estuvieron cerca de una hora.
Siempre consciente de lo ocurrido, la vicepresidenta que no solicitó ser querellante, reconstruyó de forma ordenada, con precisión, la escena que quedó registrada por las cámaras que se encontraban en el lugar y que mostraron al hombre de origen brasileño, de 35 años, apuntándole con un arma de fuego.
La justicia, previo a tomarle declaración testimonial a la vicepresidenta, ya había determinado tras la pericia ordenada a la pistola Bersa calibre 32, que la misma estaba “apta para disparar”.
Antes de las 8, la jueza Capuchetti, junto con los representantes del Ministerio Público Fiscal, Carlos Rívolo y Eduardo Taiano, estuvieron afuera de la casa de la vice realizando un reconocimiento del lugar de los hechos y tuvieron allí un primer acercamiento con la custodia que después se formalizó en el tercer piso de Comodoro Py, en una intensa mañana de declaraciones testimoniales.
En el marco del expediente la magistrada ordenó una gran cantidad de medidas de prueba que buscan esclarecer todo lo que rodeó al hecho concreto y que devino en el atentado contra la vicepresidenta. Las hipótesis de trabajo son varias y cada una “impulsa nuevas medidas”, señalaron fuentes del caso.
Por estas horas, los investigadores buscan determinar si el acusado, Sabag Montiel, actuó de manera solitaria al colocar el arma a centímetros de la cara de CFK, o si procedió de manera coordinada con otra o más personas.
Para la Justicia es un detenido “de alto riesgo” y no se descarta evitar su traslado para la instancia de indagatoria. De esta manera, el juzgado impulsó una serie de análisis al respecto.
Por su parte, el presidente Alberto Fernández, se comunicó con María Eugenia Capuchetti para solicitar por el resguardo e integridad del detenido. Todos comprenden la gravedad de las circunstancias.
La Justicia tomó declaraciones testimoniales desde la madrugada a una treintena de personas.
Hay testigos directos y los encargados de la custodia y del dispositivo de seguridad alrededor de la vicepresidenta. La Justicia, para la reconstrucción de la secuencia de los hechos, ordenó el análisis de las imágenes obtenidas de las cámaras aledañas al departamento de Recoleta. El trabajo de reconocimiento y pericial sobre el material está en marcha.
Las tareas investigativas incluyen un perfilado de redes sociales y utilización de internet por parte del imputado, así como un análisis de sus movimientos financieros.
Por el momento una serie de informes sobre el imputado son aguardados por el juzgado, pero hasta ahora no se ordenó realizarle una pericia psicológica.
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