Las definiciones de Javier Milei en la Fundación Libertad: empleo, consumo y el atentado a Donald Trump
El Presidente habló en la cena anual, repudió el ataque contra el mandatario estadounidense, apuntó contra la izquierda y ratificó el rumbo económico.
El presidente Javier Milei volvió a defender el rumbo económico de su gobierno y aseguró que “lo peor ya pasó”, durante su exposición en la cena anual de la Fundación Libertad. Ante dirigentes políticos, empresarios y referentes del liberalismo, el mandatario ratificó que no modificará el programa oficial y sostuvo que la economía comenzó a mostrar señales de recuperación después de varios meses de freno en la actividad.
“No nos vamos a apartar un ápice de nuestra ortodoxia. No vamos a dejar de mirar la evidencia empírica”, afirmó Milei, en uno de los tramos centrales de su discurso. Según planteó, “la actividad se frenó en seco” en los últimos meses, pero atribuyó ese escenario al impacto de la disputa política sobre el programa económico. “Lo peor ya pasó a pesar del ataque violento de la política que no se pudo llevar puesto el programa”, señaló.
Críticas a la oposición
Milei sostuvo que los malos indicadores recientes estuvieron vinculados al “ataque de la política” y aseguró que el programa logró resistir. En ese marco, afirmó que “los datos están mostrando” que su administración es “el mejor gobierno de la historia”, una frase que utilizó para cuestionar las críticas opositoras.
El Presidente también rechazó los planteos sobre una destrucción de puestos de trabajo. Según dijo, “es mentira que se destruyen puestos de trabajo” y sostuvo que la economía generó empleo, aunque reconoció que una parte de ese crecimiento se dio en la informalidad. En ese punto, vinculó el fenómeno con la necesidad de avanzar en una reforma laboral que permita absorber trabajadores no registrados.
“Cayeron los formales y crecieron los informales. La economía creó empleos, son informales, mandamos la ley de modernización laboral para que sean absorbidos”, afirmó. Además, sostuvo que los salarios más afectados fueron los del sector público y aseguró que él fue “el único” que no se incrementó el sueldo.
Consumo, dólar y exportaciones
Otro de los ejes del discurso fue la discusión sobre el consumo. Milei sostuvo que el consumo se encuentra en un “pico histórico”, aunque argumentó que cambió la forma en que se realizan las compras. En ese contexto, mencionó el crecimiento de las plataformas digitales y citó como ejemplo el caso de Mercado Libre.
También rechazó la existencia de atraso cambiario. “Es el atraso cambiario más loco del mundo”, afirmó, al plantear que la Argentina se encamina a un aumento de las exportaciones. Según su argumento, el análisis del tipo de cambio real resulta insuficiente si no se consideran otros factores, como el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, la expansión del campo, el gas y el crecimiento exportador.
Repudio al ataque contra Trump
Al inicio de su exposición, Milei repudió el ataque contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y lo vinculó con la violencia política. “Mi más enérgico repudio al nuevo intento de asesinato sufrido por el presidente Donald Trump”, expresó.
El mandatario argentino afirmó que existe “un nuevo auge de la violencia política” y apuntó contra la izquierda, a la que acusó de no aceptar la derrota “en la batalla por las ideas y en las urnas”.
Milei también utilizó ese tramo para reivindicar la llamada “batalla cultural” y el rol de las instituciones liberales. Según sostuvo, después de la caída del Muro de Berlín, los liberales cometieron “un grave error” al considerar que “la mera evidencia alcanzaba”. En ese marco, dijo que "el marxismo se reconstruyó en otros planos del debate público".
Otra vez los empresarios
Hacia el cierre, Milei volvió a cuestionar a empresarios industriales, entre ellos Javier Madanes Quintanilla, de FATE y Aluar, y Paolo Rocca, de Techint. El Presidente planteó que no debe protegerse a sectores que, según su visión, encarecen productos para el conjunto de la población.
“¿Por qué yo debería beneficiar a tres corruptos ineficientes en contra de 48 millones de argentinos?”, sostuvo. También cuestionó los precios de neumáticos y tubos de acero, y los vinculó con esquemas de protección sectorial.
La intervención dejó una definición política y económica clara: Milei buscó mostrar que el Gobierno no cambiará el rumbo, pese al deterioro de algunos indicadores y a las críticas de la oposición. En su lectura, la economía atravesó su fase más difícil y empieza a mostrar señales de recomposición, con el crédito, la actividad y la recaudación como variables a observar en los próximos meses.
Te puede interesar...
Leé más
La CGT pide la nulidad del fallo que reactivó la reforma laboral
Las familias recortan gastos y crece la desconfianza en los números oficiales
Investigan la muerte de una nena de 6 años que se accidentó en el recreo: cuál es la sospecha
-
TAGS
- Javier Milei
- consumo
- trabajo
Noticias relacionadas









