Un motociclista fue asesinado de un tiro en la cara por motochorros que le dispararon cuando, en plena marcha, se pusieron a la par para robarle la moto en la localidad de La Reja, partido de Moreno.
El crimen ocurrió el domingo pasadas las 23, en la intersección de las calles Belisario Roldán y la Piedad, cuando Hernán Albano Cocchiarella, de 39 años, fue asesinado sorprendido por asaltantes cuando se movilizaba en una Honda XR 150 con su pareja, a la que había pasado a buscar por el trabajo.
Los delincuentes se le pusieron a la par y, sin mediar palabra, le dispararon dos tiros para robarle el rodado, informaron fuentes judiciales.
Luego de que les dispararan en movimiento desde una corta distancia, Cocchiarella y su novia cayeron al asfalto y uno de los delincuentes tomó su moto para huir junto a otro vehículo, según pudo verse en las imágenes registradas por una cámara de seguridad.
La mujer huyó de la escena corriendo y alertó al 911. Cuando la ambulancia arribó al lugar, Cocchiarella ya no presentaba signos vitales.
La víctima fatal tenía una hija de 8 años, trabajaba en el peaje de la Autopista del Oeste y meses atrás le habían robado otra moto.
Según los primeros peritajes, el hombre recibió los impactos de bala en uno de sus hombros y en la boca. A su vez, expertos de la Policía Científica trabajaron en el lugar del hecho, donde recogieron un casquillo perteneciente a un arma de bajo calibre.
Luego del homicidio, intervino en la investigación la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°3 de Moreno-General Rodríguez, a cargo de la fiscal Luisa Pontecorvo, quien ordenó el relevamiento de las cámaras de seguridad municipales y hasta el lunes por la tarde trabajaba para poder dar con los responsables del crimen.
Luciano Cocchiarella, padre de la víctima, habló con la prensa y relató con lágrimas en los ojos: “Estamos muy inseguros. Es un desastre. Me arrancaron la vida. Como padre le dije que vendiera la moto. Él no me hizo caso”.
En ese sentido, el hombre de 75 años, agregó: “Mi hijo fue a buscar a la novia al trabajo. Cuando regresaban, estaban yendo a la casa de la suegra… No le dieron tiempo a nada, fue todo muy rápido”.
Finalmente afirmó que “este es el paisaje de todos los días”, y agregó: “No me llamó ninguna autoridad. A mí me robaron un montón de veces y no pasó nada. Esto es terrible. No tengo ganas de nada, pero esto se tiene que ver”.
Te puede interesar...









