Un auto lo atropelló y quedó tirado con graves heridas: buscan al conductor hace un mes
El accidente dejó a Emiliano Pérez con nueve costillas rotas y una pierna fracturada. El conductor huyó sin asistirlo. Todo quedó grabado.
Emiliano Pérez, de 31 años, salió de su casa para encontrarse con una amiga y tomar un café. A solo seis cuadras de su domicilio, un Toyota Yaris rojo que circulaba por la calle Pardo de Tavera lo impactó de lleno mientras él avanzaba por la avenida San Martín en su moto. El golpe fue tan violento que Emiliano fue lanzado por el aire.
Fuentes policiales revelaron que cruzó varios carriles y terminó debajo de un Volkswagen Up que circulaba en dirección contraria. Por suerte, el conductor del segundo vehículo, un médico jubilado de 70 años, manejaba a baja velocidad y pudo asistirlo de inmediato. Según Adrián, padre de la víctima, “es como si el otro auto se lo hubiera tragado”.
Las cámaras de seguridad registraron la dramática secuencia que ocurrió en Adrogué, partido de Almirante Brown. “Se le trabó el casco con el cárter del auto”, explicó Adrián, refiriéndose a la parte inferior del motor que recibió el impacto. A pesar de la violencia del choque, Emiliano no perdió la consciencia. Incluso pudo comunicarse por el casco con su padre: “Pa, vení que me siento mal, me chocaron”, relató Adrián.
El testimonio de los testigos que presenciaron el momento coincide: el conductor del Toyota no frenó ni asistió tras el accidente, y se dio a la fuga. La familia asegura que esta acción agrava la situación, porque el joven quedó desprotegido hasta que terceros intervinieron.
Internación y secuelas
Adrián llegó rápidamente al lugar y vio cómo su hijo era atendido por los presentes. El joven fue trasladado de urgencia al hospital Lucio Meléndez y luego derivado a un sanatorio de Lanús. Allí permaneció 20 días internado, con dos operaciones, tras sufrir fractura expuesta en la pierna derecha y nueve costillas rotas.
Actualmente, Emiliano sigue en recuperación en su hogar, pero no puede apoyar el pie y va perdiendo masa muscular. “Lo que más me preocupa es que habla del accidente y se pone a llorar. Me dijo: ‘Pensé que no volvía, porque me estaba asfixiando, el auto me apretaba las costillas’”, relató Adrián.
Además de las lesiones físicas, el joven enfrenta un desgaste emocional importante. La familia asegura que cada día es un desafío, ya que la recuperación será lenta y requiere paciencia y acompañamiento constante. Emiliano necesitará fisioterapia prolongada para recuperar fuerza y movilidad.
La búsqueda del conductor y la justicia
La causa quedó a cargo de la Unidad Fiscal 10 de Lomas de Zamora. La familia solicitó al Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) la instalación de más cámaras de vigilancia, ya que las existentes no permiten identificar la patente del Toyota Yaris rojo.
Javier Hernández, abogado de la familia, explicó que la investigación avanzará una vez que la fiscalía obtenga nuevas imágenes que permitan ubicar al vehículo y a su conductor. Mientras tanto, el responsable continúa prófugo, aumentando la angustia de la familia.
Adrián expresó con claridad su enojo y preocupación: “Queremos que se haga cargo de lo que hizo. Toda acción tiene una consecuencia”. La historia de Emiliano evidencia la vulnerabilidad de los motociclistas en calles transitadas y resalta la necesidad de reforzar medidas de seguridad y control en la ciudad. La familia espera que la justicia actúe rápido para evitar que otro accidente termine en tragedia.
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