El animal recibía cuidados de policías y vecinos. El disparo provocó una protesta frente a la seccional y el apartamiento del efectivo.
Un policía mató de un disparo a Manchita, una perra callejera que había encontrado refugio en una dependencia policial. El animal murió en el acto y el efectivo quedó apartado de sus funciones y ahora la Justicia investiga las circunstancias de lo ocurrido.
La muerte desató el enojo entre quienes la conocían y cuidaban. El lunes 26 por la tarde, vecinos se concentraron frente a la seccional para pedir explicaciones y reclamar que el caso no quede impune.
El hecho ocurrió en la comisaría 10 A de la Policía de la Ciudad, en el barrio porteño de Floresta.
De acuerdo a lo que se pudo saber, Manchita apareció a principios de septiembre en la esquina de Lacarra y Eva Perón, en Parque Avellaneda. Estaba entre los autos y algunas personas comenzaron a difundir publicaciones para conseguirle un hogar de tránsito, contó Myriam, una vecina que reconstruyó su historia en Facebook.
Como no encontraron a alguien que pudiera recibirla, la llevaron a la comisaría. Allí le daban comida y refugio, dormía y recibía cuidados; con el paso de los días se volvió una presencia familiar para los habitantes de la zona.
Myriam recordó el vínculo que habían construido con ella. “Tenía paseador, ella estaba feliz en ese lugar”, aseguró y describió el cariño que le tenían tanto los vecinos como quienes la alojaban.
Qué dijo el policía y qué medidas tomaron
La Fiscalía tomó intervención para establecer cómo se produjo el episodio y Asuntos Internos inició una actuación administrativa. Desde el Ministerio de Seguridad porteño confirmaron que el agente había dado la explicación de que disparó porque quiso morderlo.
Voceros de esa cartera calificaron el hecho como “injustificable” y explicaron que el cierre del expediente interno dependerá del avance de la causa judicial. El efectivo enfrenta la investigación penal y la revisión de su conducta dentro de la fuerza.
El pase a servicio pasivo fue dispuesto por la Secretaría de Seguridad con vigencia desde el 26 de octubre. La medida figura en la resolución 2026-626-GCABA-SECSEG, que modificó la situación de revista del oficial, de acuerdo con la información difundida este martes.
La protesta de los vecinos y el pedido de justicia
Las primeras denuncias públicas circularon en Mascotas Floresta, una cuenta que difundió imágenes del animal y pidió a los vecinos que se movilizaran. En esas publicaciones se mencionaba a la antigua comisaría 43, denominación que tenía la dependencia cuando pertenecía a la Policía Federal.
Al llegar a la seccional el lunes, los manifestantes recibieron como respuesta que el caso ya estaba judicializado y que se habían adoptado medidas contra el implicado. El reclamo apuntó a conocer qué ocurrió con una perra a la que el barrio había buscado proteger.
En la Argentina, la Ley 14.346 castiga los malos tratos y actos de crueldad contra animales con penas de 15 días a un año de prisión. Entre las conductas que contempla figuran las lesiones intencionales y los sufrimientos innecesarios.
Myriam cerró su mensaje con un pedido que resumió el dolor de quienes la habían cuidado: “Perdón, Manchita, no merecías este final”.
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