El chofer se dio a la fuga y el episodio quedó registrado en una cámara de seguridad.
Una mujer fue arrastrada por el asfalto cuando intentaba bajar de un colectivo. Al advertir la situación, el chofer detuvo la marcha, pero cuando vio que las personas que estaban en la parada la asistieron, puso en marcha el vehículo y se fue.
El episodio ocurriócerca del mediodía en la esquina de José Esquiza y Concepción del Valle en partido de La Matanza, y fue protagonizado por el chofer del interno 40 de la línea 218. La secuencia quedó grabada en una cámara de seguridad instalada en la cuadra.
La víctima fue identificada como María Teresa, de 74 años. En las imágenes se observa que cuando intentó bajar por la puerta del medio, el colectivero arrancó y la arrastró unos tres metros. Finalmente, quedó tendida sobre el asfalto.
Inmediatamente fue auxiliada por dos personas que se encontraban en el lugar. La mujer fue atendida en un Centro de Atención Primaria del barrio y luego fue trasladada a una clínica de la zona.
El dramático testimonio de la nieta: "Una aberración"
En diálogo con eltrece, Florencia, nieta de María Teresa, dio detalles de lo sucedido y contó cómo está su abuela: “Su estado es reservado, está muy adolorida, no es para menos con tremendo golpe que se dio”. Según reveló, estuvo 24 horas en observación y luego le dieron el alta: “Está bien, ya está en la casa”.
La joven dijo que nadie de la empresa de colectivos se contactó con la familia. “Yo viralicé el video porque esta persona sigue trabajando y hoy fue mi abuela, quizás mañana sea otra persona. No puede estar trabajando si supuestamente es tan profesional”, señaló.
Florencia se mostró indignada por el accionar del chofer. “Me parece una aberración ver cómo él arranca el colectivo y se va. La dejó tirada a su suerte”, expresó, y agregó: “En ningún momento la asistió, en ningún momento se volvió para preguntar. Hay una salita a una cuadra y media de ese lugar. Quizás hubiese sido diferente si él la hubiera acercado hasta la salita”.
La mujer que la asistió también la acompañó hasta el centro de salud donde recibió la primera atención, y dejó su teléfono para que los familiares de la mujer puedan comunicarse con ella. “Yo hablé con la testigo. La verdad es un amor de persona y una heroína porque había mucha gente alrededor y nadie hizo nada”, expresó Florencia.
A su vez, contó que su abuela quedó muy afectada por lo ocurrido: “No quiere hablar con nadie. Está muy asustada, estamos peleando para que vaya y haga la denuncia porque no quiere hacer la denuncia. No quiere salir de la casa porque está asustada. Sueña todas las noches con esto, la chica que la asistió también está soñando con esto, muy lamentable”.
La familia de María Teresa se está encargando de la parte legal, para que el hecho no quede en la nada. “Uno de mis tíos se va a encargar, tenía cita con el abogado, así que ahí veremos cómo seguimos con esto. Esto no lo podemos dejar pasar”, concluyó.
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