La carnicería está en Río Gallegos. Santa Cruz es la única provincia que autoriza la faena. Los cortes cuestan menos de la mitad que los de vaca.
Tras la polémica generada por la faena y comercialización de cortes de burro en una carnicería de Trelew, provincia de Chubut, otro animal llegó a las góndolas de carne de la Patagonia.
En esta ocasión se trata de carne de guanaco. En Río Gallegos, Santa Cruz, abrió el primer local del país dedicado exclusivamente a la venta de cortes de carne de este animal.
A diferencia de lo ocurrido con el burro en Chubut, el consumo de guanaco en la capital santacruceña no ofrece espacio para discusiones y denuncias: Santa Cruz es la única provincia argentina donde la faena está autorizada en frigoríficos habilitados para tal fin.
La otra provincia donde se vende carne de guanaco es Chubut, pero allí únicamente está habilitada la comercialización de productos provenientes de Santa Cruz. En Neuquén y Río Negro no está habilitada ni la venta ni la faena.
Santa Cruz: guanaco en la mesa diaria
Ricardo López, propietario del almacén Lihuen, de Río Gallegos, explicó que la iniciativa es el resultado de más de 15 años de trabajo en Santa Cruz para desarrollar un sistema de aprovechamiento sustentable del guanaco.
El empresario y productor contó que durante muchos años el guanaco estuvo protegido y eso hizo que se perdiera la costumbre de consumir su carne.
Actualmente, algunos restaurantes y locales turísticos la tienen incorporada como producto exótico, pero el objetivo del nuevo local es sumarlo al consumo diario.
"También puede ser una carne, una alternativa hoy en la situación especial que estamos viviendo socioeconómica que todos sabemos; una alternativa más a la carne vacuna", le dijo López a la radio LU20.
El circuito de faena y venta en Río Gallegos
Según aseguró el empresario, la carne de guanaco posee “alrededor de un 20% más de proteínas que la vacuna”, prácticamente no tiene grasa y presenta bajos niveles de colesterol.
El local ya empezó a vender cortes congelados, productos elaborados y comidas listas para consumir.
De acuerdo con el sistema acordado con organismos provinciales y entidades rurales de Río Gallegos, los animales son capturados, trasladados a corrales para reducir el estrés y recién entonces ingresen a la faena, lo que permite obtener una carne más tierna y de sabor suave.
Precios de cuatro cifras
Más allá de la curiosidad que pueda despertar en quienes nunca hayan consumido carne de guanaco, uno de los aspectos más llamativos para todos es el precio que, según el corte, puede ser la mitad o hasta la cuarta parte de lo que vale la carne de vaca.
La paleta sin hueso es lo más económico: se vende a $ 5.800 el kilo. En tanto, la carne picada, casi sin grasa, cuesta $ 6.500.
Los cortes premium también están muy lejos de lo que cuestan las variedades vacunas: el bife angosto y el bife ancho se venden, ambos, a $ 9.400 por kilo.
Otro de los objetivos del proyecto, expresado por el productor, es desalentar el consumo de carne proveniente de la caza clandestina. "¿Para qué ir por la izquierda, por la banquina, si podemos ir por el asfalto?", planteó.
La meta final, precisó el empresario riogalleguense, es que el guanaco “llegue a la mesa de las familias y desmitificar el tema de que es una carne silvestre".
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