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La Mañana Mascotas

El pueblo argentino donde para tener perro o gato hay que pagar patente

La Municipalidad cobra una tasa de inscripción inicial y luego emite facturas anuales. Qué casos quedan exentos y los valores en septiembre de 2026.

En El Chaltén, un paraíso turístico al pie de la cordillera de la provincia de Santa Cruz que es famoso entre montañistas de todo el mundo, rige un peculiar sistema obligatorio de registro, identificación y patentamiento de mascotas que los poco más de 2.000 habitantes fijos que tiene el lugar deben cumplir.

Lo cierto es que quienes quieran tener un perro o un gato en la localidad, deben pagar una tasa de inscripción y una patente anual, según establece una ordenanza municipal vigente.

¿Cuánto sale patentar un perro en septiembre de 2026?

El régimen se creó mediante una ordenanza municipal en 2017 y recibió modificaciones en 2021, con lo cual está cerca de cumplir una década.

Como en cualquier municipio, los valores de las tasas se fijan en módulos fiscales, que en el caso de la llamada “capital nacional del trekking” está congelado desde marzo de 2026 en $1.770, lo que salía un litro de nafta súper en la YPF local en ese momento.

Según la ordenanza, la inscripción inicial de una mascota cuesta 15 módulos, es decir, $26.550. Se paga una sola vez por el primer animal, y por el segundo.

Ahora, si la misma persona registra una tercera mascota, el valor de inscripción sube a 30 módulos ($53.100), y a partir de esa cantidad, cada ejemplar adicional paga 45 módulos, lo que a valor de septiembre de 2026 eleva la suma a $79.650.

La patente anual y los exentos

A ese desembolso inicial se agrega la Patente Única de Mascotas, que los tutores responsables de esos animales deberán pagarle año a año a la comuna.

Este ítem está valuado en 10 módulos: $17.700. Se paga recién a partir del segundo año, ya que está incluido en el costo de la inscripción inicial.

El sistema incluye además una exención muy puntual, diseñada para incentivar algo crucial para la cuestión sanitaria.

Los animales esterilizados quedan excluidos del pago anual de la patente desde el exacto momento en que se realiza la intervención quirúrgica.

Registro, vacunas y declaración de muerte

El municipio de Santa Cruz lleva un registro llamado ReMMa, que vincula a cada animal con su responsable e incluye datos sobre su estado sanitario, vacunación y esterilización.

La inscripción debe hacerla una persona mayor de 18 años, que aporta sus datos personales y los del animal, incluida su raza y sus características físicas.

El Chaltén, en Santa Cruz.

El Chaltén, en Santa Cruz.

Cualquier cambio del animal posterior a la inscripción y también su muerte, debe informarse dentro de los 30 días de ocurrido.

Los cachorros tienen que ser presentados e identificados recién después de los 90 días de vida.

Eventualmente, la Dirección de Comercio puede inspeccionar las condiciones de habitabilidad cuando una persona registra más de dos animales.

Además, cualquier vecino que salga a la vía pública con más de tres perros debe inscribirse como paseador en el registro municipal.

Vacunación, cercos y bozal

La normativa también exige mantener vigente el certificado de vacunación antirrábica y algunas medidas para prevenir que los perros estén sin control de sus dueños.

Por ejemplo, hay que contar con un canil o cerco que impida que la mascota salga a la calle sola.

Además, los perros tiene que circular siempre con correa y collar, además de bozal en casos con antecedentes de agresividad.

Ataques, infracciones y sanciones

Ante un ataque, la víctima puede hacer una denuncia ante la Dirección de Comercio y, si hubo lesiones, debe presentar un certificado médico o veterinario.

Si el perro agresor no tiene dueño identificado, el municipio puede capturarlo y someterlo a diez días de observación antirrábica; si tiene responsable inscripto, en cambio, el control puede hacerse en su domicilio.

Las infracciones a la ordenanza se dividen en graves y muy graves.

La ordenanza que estableció el patentamiento de perros y gatos en El Chaltén. 

La ordenanza que estableció el patentamiento de perros y gatos en El Chaltén.

Las primeras, como la falta de cuidados básicos o no tener el certificado antirrábico, se pagan con multas de entre 25 y 50 módulos, entre $44.250 y $88.500.

Las muy graves, como el abandono, el maltrato o las peleas de perros, pueden costar entre 50 y 1.000 módulos, es decir, desde $88.500 hasta $1.770.000.

La eutanasia y los cimarrones

La norma municipal establece que un perro no puede ser eliminado, algo que en algunos lugares se realiza con autorización de la justicia, especialmente con animales considerados peligrosos y que causaron alguna muerte.

El Chaltén se declara municipio no eutanásico y solo admite esa práctica bajo criterio veterinario, ante un deterioro grave de la calidad de vida del animal o riesgo para la salud humana (por ejemplo, por la rabia)

Sin embargo, la reforma de 2021 moderó esta definición, y exceptuó de esa prohibición a los llamados perros cimarrones.

Son ejemplares que regresaron al estado salvaje o que siempre vivieron en libertad, y que suelen moverse en jaurías en las zonas rurales patagónicas y ocasionalmente atacan ganado, gallinas y animales domésticos.

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