Aclaró que todavía no saben cómo se produjo la lesión interna en la cabeza y no hay pruebas de “una muerte violenta”. Apuran un peritaje clave.
Cristian Olazábal, el fiscal que subrogó al titular de la causa, Facundo Oribones, precisó este viernes el estado de la investigación por la muerte de Ángel Nicolás López, el nene de 4 años que falleció el domingo de Pascuas en el Hospital Regional Víctor Manuel Sanguinetti de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, tras ingresar en paro cardiorrespiratorio.
Uno de los datos más sobresalientes es que consideró a la madre biológica, Mariela Altamirano, y su actual pareja, como los “principales sospechosos”, aunque de todos modos se mostró cauto al respecto.
Lo que lleva a la investigación a ubicar a ambos en esa categoría es, por ahora, que fueron las últimas personas que estuvieron con el niño cuando estaba vivo.
"Con la progenitora y su actual pareja no tuvimos una entrevista. Son los principales sospechosos y eso podría provocarnos una nulidad a futuro. Se les hizo saber que están sospechados, hay una imputación hecha por la Fiscalía y están bajo el control estatal", afirmó Olazábal en diálogo con ADNSUR.
Además precisó que tanto la mujer como su compañero tienen prohibido abandonar Comodoro Rivadavia sin autorización judicial mientras avanza la investigación.
Sin embargo, el fiscal aclaró que la causa no tiene imputados formales y que la hipótesis de violencia en el causal de muerte no está confirmada.
"No tenemos todavía determinado que la muerte de Ángel haya sido provocada, es decir, deliberadamente. Tenemos un fallecimiento y hay que establecer las circunstancias en las cuales ocurrió", subrayó.
Qué dijo el fiscal de la lesión interna
Olazábal confirmó lo que indicó el resultado preliminar de la autopsia y reorientó la pesquisa hacia la madre del menor, que desde un primer momento fue señalada como responsable del fallecimiento por el entorno del padre, con quien mantenía un conflicto judicial por la tenencia del nene: el hallazgo de una lesión en la cabeza.
"Lo que hay es una lesión interna. No hay mecanismos traumáticos externos. Por eso hubo un diagnóstico de muerte cerebral", explicó justificando por qué los médicos del hospital hablaron inicialmente de que una causal de muerte “totalmente desconocida”.
El fiscal subrayó que esa lesión puede haber tenido múltiples orígenes, no necesariamente por un acto violento. Y describió: "Podría haber sido una asfixia o una acción de aceleración y desaceleración súbita (en referencia al llamado síndrome del bebé sacudido)”.
También explicó que el estudio de histopatología en el laboratorio regional forense será determinante para esclarecer las circunstancias de la muerte. "Estamos tratando de darle la mayor celeridad posible, los especialistas están trabajando contrarreloj", aseguró.
En paralelo -contó-, se investigan los celulares secuestrados durante el allanamiento al domicilio de la madre, que serán analizados la semana próxima, con autorización judicial previa para evitar nulidades procesales.
“Temor a ser linchados”
El Procurador General de Chubut, Jorge Miquelarena, fue más contundente en sus declaraciones a radio Mitre. Afirmó que si la autopsia confirma que se trató de una muerte violenta."Esa es la sospecha que tenemos. Si se corrobora, serán traídos inmediatamente a proceso", anticipó.
El jefe de los fiscales en Chubut también confirmó que ambos abandonaron el domicilio —el hecho fue registrado en video por vecinos— pero descartó que hayan escapado: "Sabemos perfectamente bien dónde están, dónde está esta pareja. Se fueron del lugar por temor a ser linchados"
El procurador precisó que la pareja "está siendo monitoreada" por las autoridades y advirtió que, de confirmarse el homicidio agravado, los imputados podrían enfrentar prisión perpetua.
La madre: "Yo no maté a mi hijo"
El jueves a la tardenoche, antes de que se conocieran las declaraciones desde el Ministerio Público Fiscal, la mamá de Angel dio su versión de los hechos en sus primeras declaraciones públicas desde el trágico hecho.
Mariela Altamirano explicó por qué no estuvo en el velatorio y el entierro de Ángel y negó cualquier responsabilidad en su muerte. "Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué", afirmó.
La mujer acusada por el padre y su pareja, quienes dicen que abandonó al nene en el hospital y sostienen que su ausencia en la casa velatoria y el cementerio es una muestra de apatía y desinterés, relató que el domingo a la mañana intentaron despertar al niño para que fuera al baño.
"Me están amenazando a mí y a mi familia, que nos van a ir a prender fuego la casa. Yo tengo una bebé de seis meses, tengo que resguardar el bienestar de mi hija", dijo.
También explicó que se fue del hospital regional cuando su hijo estaba internado porque la médica a cargo dijo “acá hay tensión, yo necesito que ustedes se retiren. Dejen su número de teléfono. Noticia que haya, yo los llamo”.
Explicó que en ese momento “el señor López (Luis López, el padre de Ángel) y su señora fueron los primeros que se retiraron del hospital".
Según su versión, el padre de Ángel "estaba atacando a la doctora para que dijera que mi hijo había entrado con signos de violencia" y ante esa situación “el director pediátrico salió y dijo que mi hijo entró a la guardia y no tenía signos de violencia" (lo mismo que luego declaró públicamente).
"Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene. Nosotros no le hicimos nada. ¿Para qué lo voy a recuperar? ¿Para maltratarlo y pegarle? No. Si lo estoy sacando de personas que son alcohólicas y drogadictas para que esté conmigo", agregó respecto a el por qué de su disputa con López por la tenencia de su hijo.
Qué pasó en la casa de Ángel
"Nos levantamos temprano y decidimos levantar a Ángel para que fuera al baño, porque solía dormir mucho últimamente. Dormía por lo menos desde las 11 de la noche, de largo, y no se levantaba al baño", contó Altamirano sobre lo sucedido en su casa el domingo a la mañana.
Según su relato, cerca de las siete de la mañana lo había sacado de su cama y lo acostó junto a ella porque se había hecho pis.“Estaba durmiendo, lo sentía roncar. Después, lo revisamos de vuelta y mi marido me dice 'no respira'. Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida", agregó.
Altamirano contó que mientras esperaban la ambulancia salieron a pedir ayuda: "Lo envolvimos con una campera y salimos los dos a la calle gritando a los vecinos. Mi hijo estaba desmayado."
Según ella, los médicos llegaron cuando el niño aún tenía signos vitales, "pero le faltaba oxígeno". Consultada sobre las lesiones detectadas en la cabeza de Ángel, respondió: "Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene."
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