Río Gallegos: están sin trabajo, les cortaron luz y gas y perdieron todo por el incendio de una estufa a leña
Una joven y su padre están en la calle después de que el fuego se llevó su casa en la capital de Santa Cruz. Llevan meses sin poder pagar los servicios.
Un incendio devastador arrasó con la vivienda de una familia en situación de vulnerabilidad económica el domingo en Río Gallegos. El siniestro ocurrió alrededor de las dos de la tarde en una casa de la calle López Calo, en el barrio Los Arrabales, donde vivían Gilda Cárdenas y su padre.
“Estábamos con mi papá, nos habíamos levantado y él puso a calentar leña para poder tomar el té. Me acosté y me dice: ‘¡Hija, hay fuego!”‘. Salí afuera, descalza y (el fuego) empezó a agarrar todo porque es madera”, contó a Café Noticias la “China” Cárdenas, como la conocen todos.
“Estaría necesitando ropa para mí, para mi papá y para el vecino, porque lamentablemente también el fuego agarró su casa”, agregó.
“Perdimos absolutamente todo”, aseguró y contó que lo más urgente entre lo que necesitan es ropa y calzado, 38-39 para ella y 41, para su papá.
“A la gente que me ayude, que Dios lo bendiga y le de mucho más. Hoy me tocó sufrir, pasar este hecho, uno no está preparado para las cosas de la vida, hoy me tocó a mí“, manifestó.
Sin luz ni gas y con una vieja estufa
Más tarde, este lunes, Marisol Cárdenas, la madre de la joven afectada, explicó en diálogo con LU12 AM680 las dramáticas circunstancias que hay detrás de este drama.
Marisol Cárdenas, madre de la joven afectada, explicó en diálogo con LU12 AM680 las dramáticas circunstancias que rodearon el accidente.
La familia llevaba más de cuatro meses sin gas por facturas impagas y también habían perdido el suministro eléctrico tras la remoción del medidor por una deuda que no pudieron refinanciar.
"Les habían cortado el gas hacía más de cuatro meses porque no podían pagarlo, y se calefaccionaban con una estufa a leña antigua. Ese día, cuando su papá intentó encender el fuego, una chispa saltó y desató el incendio", contó la mujer.
El fuego se propagó rápidamente y consumió por completo la construcción. Al menos, padre e hija pudieron ponerse a salvo y no hubo heridos.
Tras el incendio, ambos quedaron separados en distintos refugios. Gilda se hospeda actualmente en la casa de una amiga, mientras que su padre permanece en un albergue municipal.
"Para que puedan comunicarse, sería de gran ayuda si alguien pudiera donar un teléfono en desuso, aunque sea con chip cambiado, para que puedan mantenerse en contacto", pidió Marisol.
El drama que se suma a otro muy reciente
La falta de comunicación entre ambos se suma a las dificultades, ya que perdieron todos sus pertenencias, incluidos los teléfonos. Y este drama se suma a otro reciente en la familia, por la pérdida de otro hijo el año anterior.
La situación se agrava porque ambos se encuentran desempleados, lo que complica cualquier posibilidad de recuperación inmediata. La madre agradeció públicamente el apoyo recibido de la comunidad desde el primer momento.
"Agradezco a toda la comunidad de Río Gallegos, a los vecinos que se acercaron a resguardar a Gilda, que trajeron ropa, víveres y todo lo que pudieron. También a mis amigos y a la gente de la capilla Virgen del Valle, que me mandaron mensajes y acompañaron desde el primer momento", expresó.
Quienes deseen colaborar con la familia pueden comunicarse con Marisol al 2966-212279 o con Gilda al 2966-602933. También habilitó un alias para transferencias: cardenasgilda53.uala.
Un caso similar en el mismo barrio de Río Gallegos
En junio de este año, el barrio Los Arrabales ya había sido escenario de otra situación similar. Luis Villegas, conocido como "Pino" por vecinos y amigos, perdió completamente su hogar en un voraz incendio nocturno que lo dejó prácticamente sin nada.
Pino, reconocido por su generosidad y hospitalidad, había abierto las puertas de su casa a innumerables personas durante años. "No sé si soy buen hijo, padre, abuelo, tío, amigo, pero siempre atendí bien a los que a mi casa vinieron", le dijo a La Opinión Austral luego de que lograron extinguir las llamas y su casa quedó reducida a escombros.
El Cuartel Central de Bomberos y la Comisaría Segunda intervinieron rápidamente en aquel incidente, pero no fue suficiente como para salvar el inmueble.
Los bomberos desplegaron mangueras para sofocar las llamas mientras la policía estableció un cordón perimetral para proteger a los civiles y facilitar las tareas de control del incidente.
Desde entonces, Pino demostró una fortaleza admirable y, fiel a su carácter humilde, expresó: "No soy de llamar y pedir nada a nadie. Si querés darme una mano, solo anda a mi casa y llevá lo que puedas, rodillos, pinceles, pintura blanca, montantes, soleras, placas de durlock, masilla, acolchados de una plaza, para las camas de mis hijos. Sino no importa, Gracias", expresó.
La solidaridad de la gente se manifestó inmediatamente, con vecinos que se organizaron para darle ayuda. Uno de ellos destacó a través de las redes sociales: "Todos un poquito. Porque hoy es él pero mañana puede ser cualquiera de nosotros. Río Gallegos se caracterizó siempre por ser una ciudad cordial y solidaria", publicó.
Menos de tres meses después, el caso de Gilda y su papá vuelven a golpear la puerta de la solidaridad en el barrio Los Arrabales.
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