Prevé instalar 20 bloques subacuáticos que replicarán el fondo rocoso patagónico, y también serán clave para investigadores del Conicet. Estará listo a fines de abril.
Puerto Madryn lleva décadas construyendo una identidad alrededor del buceo, con barcos hundidos y arrecifes naturales que atraen a miles de aficionados a la exploración submarina del país y del extranjero.
Pero ahora la ciudad está cerca de dar un paso diferente: en lugar de hundir embarcaciones, construye desde cero un ecosistema submarino. Se trata del primer parque de arrecifes artificiales de hormigón ecológico de la región, y estará listo a finales de abril de 2026.
El proyecto se llama "Restingas Parque Malevo Medina" y es la iniciativa del instructor de buceo Patricio Cartelli.
La estructura estará compuesta por 20 bloques de hormigón ecológico diseñados para imitar los arrecifes rocosos patagónicos y favorecer la colonización natural de organismos marinos.
A diferencia de los parques submarinos existentes en la zona —todos basados en barcos hundidos—, estos bloques fueron pensados específicamente para ese propósito y no se degradarán con el paso del tiempo como sí ocurre con las estructuras metálicas.
La presión del buceo al ecosistema
Cartelli disfruta del buceo pero no es ajeno al impacto que genera. "En el golfo, por ser cerrado, se dan oportunidades únicas para bucear", describió el instructor, y precisó que el foco del proyecto está en la restauración y la conservación, además de reducir esa presión sobre las especies existentes.
La idea tomó forma durante viajes al exterior. Cartelli descubrió cómo en España y Estados Unidos se implementan este tipo de estructuras artificiales —tanto de hormigón como de objetos reutilizados— para aliviar la carga sobre los arrecifes naturales.
"Esto empezó a ayudar a ciertos arrecifes con sobrecarga o rotos. Acá la idea es que la gente pueda apreciarlo y que los científicos puedan investigar", explicó.
La elección del hormigón ecológico no es casual. Con el tiempo, los barcos y estructuras metálicas se degradan o pierden su funcionalidad como hábitat.
El hormigón, en cambio, ofrece una superficie duradera que replica el sustrato rocoso y permite la fijación de organismos propios del ecosistema patagónico.
Laboratorio abierto en el fondo del mar
El parque no será solo un atractivo turístico. Cartelli lo concibió como un espacio de acceso libre que al mismo tiempo pueda ser monitoreado por investigadores del Conicet.
El objetivo es obtener evidencia local concreta sobre cómo responde este tipo de estructura al ecosistema del Golfo Nuevo, algo que hasta ahora no existía en la zona.
El investigador asistente Nicolás Battini, del Instituto de Biología de Organismos Marinos (Ibiomar-Conicet), confirmó a TN que estructuras similares llevan años funcionando en el mar Rojo y el Mediterráneo, aunque con resultados variados.
"Si esos arrecifes están monitoreados y conservados, puede ser beneficioso", explicó.
Battini detalló que en el mar Rojo la presión del buceo es mucho mayor que en el Golfo Nuevo, lo que genera zonas con alto estrés ecológico por acción del hombre.
"Allá es infinitamente mayor que acá y eso genera áreas muy grandes con mucho estrés antrópico, algo que puede ser mitigado con un arrecife artificial", detalló el científico.
El investigador describió el proyecto en el Golfo Nuevo como un experimento ambiental: solo hay antecedentes de barcos como arrecifes artificiales en la zona, por lo que el nuevo parque permitirá "sacar información y tener evidencias cercanas y concretas de qué es lo que generan".
Puerto Madryn y su identidad bajo el agua
Puerto Madryn fue declarada Capital Nacional del Buceo y las Actividades Subacuáticas por el Congreso Nacional en 2017.
El Golfo Nuevo ya cuenta con varios parques submarinos formados a partir de naufragios controlados: el histórico Parque Viejo, el pesquero chino Hu Shun Yu 809 hundido en 2017, y el Primavera, el último barco sumergido en septiembre de 2024 como parte de un proyecto provincial más amplio.
El "Restingas Parque Malevo Medina" se suma a esa historia pero con una lógica diferente: no recicla estructuras existentes sino que construye un hábitat nuevo desde el principio, con criterio científico y ambiental.
El intendente Gustavo Sastre respaldó la iniciativa y destacó que la ciudad no se conformará con lo alcanzado.
"Hace años que Puerto Madryn es la Capital Nacional del Buceo y de las Actividades Subacuáticas, por lo que contar con el primer arrecife artificial nos permite consolidarnos en este lugar. No nos vamos a conformar, sino que redoblaremos los esfuerzos para continuar creciendo", afirmó.
El municipio avanzó en gestiones técnicas junto a organismos como el Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas de Chubut, la Secretaría de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable y la Prefectura Naval Argentina, además del acompañamiento de las empresas fabricantes.
Cuando los 20 bloques descansen en el fondo del mar, el agua hará el resto: hongos, algas, peces e invertebrados irán colonizando cada superficie de hormigón.
Los buceadores podrán visitarlo libremente. Los científicos lo observarán con otros ojos. Y Puerto Madryn tendrá, por primera vez, un arrecife que no nació del naufragio sino de la planificación.
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