Pidieron Justicia por Martínez
Viedma > Compañeros, profesores y familiares del estudiante asesinado el domingo de un balazo en un descampado de la ciudad de Viedma realizaron una manifestación frente a una fiscalía y reclamaron a la Justicia que se esclarezca el homicidio.
El alumno del quinto año del centro de enseñanza media 18 de Viedma se llamaba Atahualpa Martínez y fue asesinado de un balazo calibre 22 que le ingresó por la espalda, alojándose en un pulmón.
Sus compañeros del colegio lo definieron como «un chico pacífico y solidario, que no tenía enemigos de ningún tipo».
«Estaba cursando quinto año con buenas notas y toda su ilusión era poder ganar una beca para viajar a Cuba para estudiar medicina», dijo un muchacho que concurre al mismo colegio que Martínez.
Además, explicó que «el año pasado Ata llegaba a clases casi siempre tarde y estuvo a punto de quedar libre, hasta que se animó a decir que venía desde el barrio empujándole la silla de ruedas a un compañero que está paralítico».
Una prima del muchacho, Laura Vinaya, dijo a la prensa que «esta mañana (por ayer), cuando concurrimos ante la justicia, nos encontramos con la noticia de que la fiscal de la causa, Daniela Zágari, viajó a Bariloche y en la otra fiscalía no tienen ninguna novedad en el expediente».
«No queremos que el caso esté quieto ni un solo minuto, porque el autor del asesinato gana tiempo y las pruebas pueden desaparecer», agregó.
En el bar
El hecho se produjo en la madrugada del domingo pasado cuando el joven concurrió a un boliche ubicado en la avenida Caseros al 1600 de la ciudad de Viedma.
Según consta en el expediente, Martínez se quedó en el boliche hasta las seis y luego pasó por un bar ubicado en la misma cuadra, donde fue visto por última vez.
De allí no lo vieron salir, pero se estima que se retiró alrededor de las siete, pero no se sabe si estaba acompañado por alguien.
Su cadáver apareció tirado al costado de un camino vecinal, en las inmediaciones de una planta de transformación eléctrica. Junto al cuerpo, se encontraron huellas que podrían ser de una camioneta, pero el rastro se perdió en cercanías de un barrio de las afueras.
La comunidad educativa del colegio 18 suspendió las clases durante la jornada de ayer en señal de duelo y se llamó a una reunión para esta tarde con el objeto de evaluar acciones en los días futuros.
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