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Dos policías zafaron y acusaron a cuatro por la muerte del paciente que fue a buscar ayuda al hospital Heller

La Fiscalía y la querella acusaron a seis efectivos, pero el juez dio lugar a la imputación solo para cuatro, por homicidio simple cometido en exceso del cumplimiento del deber.

Cuatro de seis policías investigados fueron formalmente imputados por su participación en la muerte de José Galeano, ocurrida en noviembre de 2025 en el hospital Heller de Neuquén, luego de que el paciente que buscaba ayuda fuera reducido por efectivos policiales en el interior y el exterior de la guardia.

La Fiscalía sostuvo que los agentes tuvieron intervención directa en el homicidio y pidió que todos sean acusados como autores del delito de homicidio simple cometido en exceso del cumplimiento del deber.

Sin embargo, el juez Luciano Hermosilla que encabezó la formulación de cargos, indicó que están dadas las condiciones para acusar de manera formal por los hechos solicitados por la fiscalía a cuatro de ellos, y dejó de lado a Daniel Alejandro Reyes y Sabino Severino Barros.

Así, los policías imputados por el homicidio de Galeano son Gino Edgardo Facci, Marcelo Alejandro Orellana, Tomás Francisco Ontiveros y Milton Félix Adrián Torrico.

No obstante, el juez advirtió que si bien en esta etapa inicial, los policías Daniel Alejandro Reyes y Sabino Severino Barros quedaron al margen de la formulación de cargos, la fiscalía y la querella podrán producir prueba para una eventual imputación.

El pedido de acusación fue formulado por la fiscal Lorena Juárez durante una extensa audiencia en la que se repasaron videos de las cámaras de seguridad, informes de criminalística, la autopsia, pericias sobre la mecánica de las lesiones y numerosos testimonios de personas que se encontraban en el hospital aquella madrugada.

Además solicitó que se establezca como caso complejo y por consecuencia un año de investigación, lo cual fue concedido por el juez. “El hecho es extremadamente grave no solo por hechos, sino por Protocolo de Minessota cuando los agentes son de la provincia, permitieron que la víctima muriera en las puertas del hospital y fallece en manos de efectivos policiales aquellos que el Estado les encomienda cuidar a la ciudadanía”, indicó la fiscal del caso.

Protección de trabajadores del hospital, pacientes y policías que son testigos

Además, la fiscal Juárez solicitó la prohibición de acercamiento de los imputados con las víctimas, y la suspensión de las actividades de los policías imputados.

“Consideró que existe riesgo de entorpecimiento de la investigación dado por status de funcionario público, lo cierto es que están conociendo el hecho, el delito, y testigos que declararon, meses fueron notificados en junio, es un riesgo reciente por ser investigados cuatro efectivos con riesgo real por capacidad estructural”, indicó.

Puntualmente mencionó a Y. S. una testigo que manifestó tener miedo de efectivos porque concurre a trabajar en el hospital Heller y suele tener contacto con policías que efectúan tareas adicionales, también riesgo por colegas, tres policías que declararon, testigos en el juicio, y esa relación cotidiana.

La ex pareja de José Galeano y madre de sus dos hijos viajó desde Mendoza para participar de la audiencia y reclamar justicia.

La ex pareja de José Galeano y madre de sus dos hijos viajó desde Mendoza para participar de la audiencia y reclamar justicia.

Además, la querella solicitó la prohibición de acercamiento al Heller y de imposición de tareas administrativas en comodidad lejanas al hospital. El juez Hermosilla otorgó todas estas medidas cautelares por lo que los policías imputados serán suspendidos de sus actividades, teniendo prohibido el acercamiento entre los imputados y a testigos, prohibido el acercamiento al hospital y será obligatorio que solamente cumplan funciones administrativas que sean cumplidas lejos de ese lugar.

Asesinato a golpes contra un paciente en el hospital Heller

La investigación sostiene que Galeano llegó al Heller en un estado de alteración y con un cuchillo. De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, ingresó alrededor de la 1.24, golpeó una ventanilla y pidió ayuda. Cuando llegaron los policías, dejó el arma blanca y comenzó una reducción que terminó con varios efectivos sobre su cuerpo.

Para la Fiscalía, las lesiones que sufrió Galeano durante esa intervención tuvieron relación directa con su muerte. La autopsia determinó un traumatismo grave de tórax, fracturas de varias costillas y un neumotórax. El informe médico complementario incorporado a la causa estableció que esas lesiones se produjeron durante el proceso de reducción y que no estaban presentes antes del ingreso al hospital.

Uno de los puntos centrales de la evidencia presentada durante la audiencia fue el análisis integral realizado sobre las imágenes de las cámaras de seguridad. Según la pericia, en distintos momentos se observa a varios efectivos ejerciendo maniobras de inmovilización sobre Galeano, con presión sobre el tórax y el cuerpo mientras permanecía en el piso. La especialista Julia Villalba concluyó que existía compatibilidad y plausibilidad entre las maniobras observadas y las lesiones constatadas en la autopsia.

La hipótesis fiscal sostiene que la reducción tuvo distintas etapas. Primero, Facci y Orellana intervinieron para controlar a Galeano dentro de la guardia. Luego se sumaron otros efectivos y, según la acusación, Ontiveros, Torrico, Reyes y Barros participaron de distintas maniobras de inmovilización y traslado.

La Fiscalía también incorporó testimonios de trabajadores y pacientes del hospital que describieron a Galeano pidiendo ayuda, manifestando que no podía respirar y siendo trasladado boca abajo hacia el sector de ambulancias. Algunos testigos señalaron haber observado a policías ejerciendo presión sobre su espalda y torso.

Después de ser trasladado, Galeano permaneció en el piso, esposado y boca abajo, hasta que personal sanitario advirtió que no presentaba signos vitales. Los médicos realizaron maniobras de reanimación durante varios minutos, pero finalmente se constató su muerte.

El pedido de acusación por torturas seguidas de muerte

La querella que representa a los hijos de Galeano, integrada por los abogados Marcos Pastorutti, Federico Egea, Mariano Pedrero y Fernando Diez, coincidió con la Fiscalía en la descripción de los hechos, pero planteó una diferencia sustancial en la calificación jurídica.

Los abogados sostuvieron que Galeano se encontraba privado de su libertad en el hospital, como admitieron las defensas, y que los seis policías le aplicaron tormentos que derivaron en su muerte. Por eso solicitaron que la conducta sea encuadrada como torturas seguidas de muerte, en carácter de coautores.

Para la querella, no se trató simplemente de una reducción policial que pudo haberse excedido. Plantearon que las lesiones, la presión ejercida sobre el cuerpo, el traslado boca abajo, la demora en procurar asistencia médica y la intervención conjunta de varios efectivos constituyeron un conjunto de acciones que provocaron un sufrimiento físico grave y que terminaron causando la muerte.

El abogado Egea destacó durante la audiencia que la plataforma fáctica de la Fiscalía y la querella era sustancialmente la misma y que las diferencias estaban en la interpretación jurídica de esos hechos. Pastorutti, en tanto, sostuvo que el caso debía analizarse desde la figura de las torturas porque, según afirmó, Galeano fue golpeado y sometido a maniobras violentas cuando ya estaba bajo control policial y en una situación de especial vulnerabilidad.

Las defensas discutieron el rol de cada policía

Las defensas de los seis efectivos cuestionaron la acusación aunque con diferentes argumentos.

En términos generales, los abogados sostuvieron que los policías habían concurrido ante una situación de riesgo, luego de que Galeano ingresara al hospital con un cuchillo y en un estado de alteración. Plantearon que la intervención policial fue, en principio, legítima y que lo que debe determinarse es si existió o no un exceso en el uso de la fuerza.

Las defensas de Sabino Barros y Daniel Reyes fueron más contundentes y directamente cuestionaron que sus asistidos hubieran tenido participación en las maniobras que provocaron las lesiones. Incluso plantearon el rechazo de la formulación de cargos por falta de elementos que permitan atribuirles una participación concreta en el resultado fatal.

El resto de las defensas adhirió, con distintos matices, a la plataforma presentada por la Fiscalía, pero discutió la existencia de dolo. Señalaron que las lesiones se produjeron durante una reducción frente a una persona que se resistía y que no existen elementos para afirmar que los policías hayan querido o aceptado como posible resultado la muerte de Galeano.

La discusión sobre la reducción

La audiencia también permitió poner en discusión cuáles son las técnicas que deben utilizarse cuando una persona atraviesa una crisis de salud mental o se encuentra bajo los efectos de sustancias.

El especialista Matías Vázquez explicó que las maniobras de reducción deben evitar zonas sensibles y órganos internos y que no debe ejercerse presión sobre el pecho porque puede comprometer la respiración. También señaló que, una vez neutralizada una persona armada, deben modificarse las técnicas de intervención y que, ante un cuadro de alteración vinculado al consumo de sustancias o una crisis psiquiátrica, corresponde procurar la intervención del personal sanitario.

Ese aspecto fue central para la querella, que sostuvo que Galeano había llegado justamente al hospital buscando asistencia y que, una vez reducido, la respuesta policial debía orientarse a su contención y atención médica y no a profundizar la violencia.

La Fiscalía, en cambio, mantuvo como calificación provisoria el homicidio en exceso del cumplimiento del deber, mientras que la querella insistió en que la gravedad de las lesiones y las circunstancias en las que fueron provocadas permiten hablar de torturas seguidas de muerte.

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