Còrdoba> Racing, luego de jugar un buen primer tiempo, no pudo festejar el triunfo en Córdoba, ya que en el complemento Belgrano se lo empató y dejó un final abierto para esta promoción
Y Racing demostró apenas iniciado el partido que quería pasar rápido esta pesadilla que es jugar una reválida, poniendo todo dentro del campo de juego para ello. Antes de los diez minutos los dirigidos por Llop comenzaron a traerle dolores de cabeza al uno cordobés. Pelota cruzada para Sava en el borde del área y Olave, que pensando más en ponerle la rodilla al «colorado» que en puñetear, falló y pasó susto, aunque el árbitro Bassi lo salvó cobrando falta. Un minuto después Morales entra solo hacia el arco y lo tocan en el tobillo, pero el juez dice que no hay falta. Recién a los once minutos llega la primera pelota clara para el local. El muy solitario Matías Suárez se le va a su marcador, lo toca Gullota dentro del área, pero hubo off side. Belgrano sin ideas concretas en la cancha, apelando al juego brusco y la agresión (Lollo repartiendo codazos), en defensa, y al pelotazo para Suárez y García, en ataque, comenzó a facilitarle las cosas a Racing. En la «Academia» funcionó el circuito creativo entre Franco Sosa y Bonet. Le llegó la pelota limpia a Sava y los de Avellaneda coparon la parada en Córdoba. Precisamente de los pies de Sosa, que le pegó con cara externa del pie, le llegó una buena habilitación a Sava, que entró por izquierda, la bajó de pecho, fusiló a Olave y gritó gol. Corría el minuto 14 y el triunfo era merecido para Racing. Pudo estirar diferencias: a los 18m. cabezazo de Sánchez que tapó el arquero, a los 25m. nuevamente Matías lo tuvo, pero la defensa la sacó sobre la línea. Luego el partido se aletargó, hasta que sobre el final Schaffer sacudió el travesaño de un potente bombazo de larga distancia. En Belgrano, solo, muy solo Suárez contra el mundo.
Empujado por el público, Belgrano sale a jugar sus fichas y a hacer valer la localía. Desbordes y centros pero nada más que eso.
Racing cómodo con el resultado fue bajando el ritmo y cedió espacios, pero mantuvo arriba siempre peligro con Sava, Schaffer y Sosa.
El «Pirata» cordobés, recibe un premio a la constancia, que a la falta de claridad futbolística lo suplió con entrega. Entró Gigli por Lux, en una fuerte apuesta de Mario Gómez. A los 31 m. pelota profunda para Suárez, que Cáceres no pudo cabecear y se la dejó a Gigli, que entrando al área sometió a Gullota y puso la paridad en el partido. Belgrano trató pero ya no pudo, el empate ya era mucha pretención.
Todos los fantasmas aparecieron en la «Academia» pero salió a buscar los tres puntos, pese a que el empate le es favorable. Caballero, a los 38m. reventó el palo tras centro de Scheffer, pero nada más para ninguno, la suerte ya estaba echada para que el domingo, siga esta película de misterio, donde todo puede pasar.
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