San luis.- Un contingente de 12 personas, que componen tres familias procedentes de la ciudad siria de Alepo, arribó en la madrugada de ayer a San Luis, tras sortear los impedimentos de la guerra y para iniciar una nueva vida en la provincia que los recibió como “Estado llamante”. Los refugiados sirios fueron recibidos por el gobernador, Alberto Rodríguez Saá, quien los esperó en el aeropuerto de Ezeiza cuando arribaron al país y luego, también, en San Luis, junto a miembros de su gabinete, de la Sociedad Sirio-libanesa, y a Majb y Lana, la primera pareja de refugiados que se estableció en suelo puntano.
“Hace 36 horas que están viajando, están muy cansados pero emocionados, y nosotros compartimos la emoción”, manifestó Rodríguez Saá, quien los acompañó al transporte que finalmente los conduciría a la residencia de la Universidad de La Punta (ULP), donde transitarán su primera adaptación. El grupo familiar más numeroso está compuesto por cinco personas; se trata de un matrimonio integrado por George, técnico de máquinas de coser y chofer, y María, que es ama de casa. Junto a ellos se encuentran sus hijos Jouni, Mikl y Fadi, de 16, 10 y 7 años. En la segunda familia se encuentra Joudy, la única niña que llegará a San Luis y festejará aquí su cumpleaños número 10 junto a su padre Antoine (36), de profesión mecánico, y su madre Georgina (32), que es peluquera. La tercera familia, en tanto, está integrada por Abelardo, un bebé de cinco meses y medio, su hermano Housip, de 8 años, ambos hijos de Joseph (35), que se dedica a la herrería, y Maya (31), que es cosmetóloga.
El grupo tendrá el apoyo de Lana y Majb, que serán los traductores del grupo, que sólo habla árabe.
Viajar y escapar de la guerra
La coordinadora del Comité de Refugiados, Liliana Scheines, contó que los refugiados “salieron de Alepo vía terrestre. No pudieron entrar a Damasco porque estaba peligroso y fueron a la frontera del Líbano y de ahí hasta Beirut, donde tomaron el vuelo para acá”, explicó.
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