Un chofer de la línea de colectivos 218 fue asesinado en la noche del jueves de dos disparos en la cabeza en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, razón por la cual la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio de los choferes, decretó para ayer un paro en reclamo de Justicia por su compañero y por mayor seguridad para los trabajadores.
El hecho ocurrió alrededor de las 22 del jueves, cuando la víctima, Pablo Flores de 37 años, hacía su habitual recorrido nocturno, aunque con una diferencia que fue lo que generó la sospecha en los investigadores de que se pudo tratar de un crimen por error: Flores habitualmente manejaba el interno N° 1 de la empresa Almafuerte y esa noche condujo el 75 en reemplazo del habitual chofer de ese colectivo, quien se está ausentando del trabajo desde hace varios días por un problema físico.
Los investigadores están ahora tratando de determinar si hubo algún incidente en los últimos días con los reemplazos que tuvo el habitual chofer de la unidad 75, porque dadas las características del homicidio, todo cuadra para que se haya tratado de un ajuste de cuentas aunque no contra Flores.
Según testigos, dos personas se bajaron de un auto en el momento en que el colectivo se acercó a la rotonda del barrio San Javier y le dispararon directamente a la cabeza: a matar, sin mediar conflicto ni alguna intención de robo. Pablo estaba llevando en esos momentos a una decena de pasajeros que observaron azorados lo ocurrido.
Ayer, en tanto, la UTA además del paro de actividades, fueron hasta la General Paz a la altura de Alberdi (Mataderos del lado de Capital y Lomas del MIrador de provincia de Buenos Aires) y cortaron la avenida reclamando una reunión con autoridades de la seguridad bonaerense. De hecho, el propio ministro Sergio Berni se trasladó hasta el lugar para hablar con los trabajadores durante una hora.
"Abrazamos a la familia de nuestro compañero y a todos los trabajadores que cada día sufren el horror de la violencia que ya parece incontenible", expresó la UTA en un comunicado.
No es la primera vez que trabajadores de la empresa de transporte Almafuerte es víctima de la inseguridad. El año pasado, en mayor, un chofer de la línea 622 se resistió a un robo y uno de los delincuentes que lo habían abordado le disparó, hiriéndolo en una mano (en otro disparo, la bala le rozó la cara). Y en 2018, en un intento de asalto, murió otro conductor, Leandro Alcaraz de 26 años. "Estamos cansados de la inseguridad que vivimos día a día", afirman desde la comisión gremial que agrupa a los trabajadores.
Pablo Flores tenía 37 años y era padre de una nena de 13 años y un varón de 12. Su papá también había trabajado en la empresa de colectivos Almafuerte, donde se desempeñaba Pablo.
Te puede interesar...











