Sigue el conflicto en estancias
Junín de los Andes > Lejos de solucionarse el conflicto por la ocupación de estancias en la provincia se agrava con el correr de los días.
Un ejemplo de esto son las ocupaciones que tuvieron lugar esta semana en Litrán y Paseo del Arco, en inmediaciones de Villa Pehuenia y Primeros Pinos, por parte de comunidades integrantes de la Confederación Mapuche del Neuquén.
Si bien desde ambas partes se afirma que hay voluntad de diálogo, lo cierto es que la solución no aparece y el tema se complica cada vez más poniendo a los actores en escenarios muy alejados uno del otro.
Desde la Sociedad Rural del Neuquén se afirma en primer lugar que “es necesario respetar el derecho a la propiedad y los preceptos establecidos en la Constitución Nacional para poder vivir en forma pacífica, ya que quienes están ocupando o tomando campos privados son también argentinos”.
Además se asegura que “si bien se conformó una comisión con integrantes del Gobierno para avanzar en el tema y buscarle una salida a la situación, lo que se ve es que no hay nadie con la autoridad suficiente para poner las cosas en caja”.
En tanto, desde la Confederación Mapuche del Neuquén se asegura que “el sistema de veranadas es la única posibilidad de desarrollo económico a corto plazo. Lo que se conoce como sistema de transhumancia, obliga a nuestras comunidades a trasladarse cada verano desde sus territorios de invernada a campos más altos que permiten sostener nuestro sistema de pequeña ganadería”.
A lo que agregan que esto “se ve violentado cada verano por el avance de latifundistas, propietarios privados y especuladores que nos ocupan los territorios comunitarios. A esto se suma el accionar del gobierno provincial a través de Corfone, que llena de pinos ponderosas nuestras tierras, con el perjuicio que provoca una especie exótica sobre la calidad de la tierra”.
Reuniones
Como era de esperar las dos últimas acciones de las comunidades mapuches soliviantaron nuevamente los ánimos de los estancieros que ven que los esfuerzos que realizan para lograr una serie de acuerdos dentro de un marco legal, no llegan a buen puerto.
Ante esta situación, desde la SRN se afirma que “los campos que se toman son campos cuyos dueños tienen las escrituras correspondientes y en los que se viene trabajando desde hace mucho tiempo, por ejemplo el campo de Roberto Hiriart”.
En cuanto a la falta de una autoridad con el poder suficiente para encaminar el tema, los estancieros ponen como ejemplo el emblemático el caso de Poi Pucón en cercanías de Aluminé donde a pesar de haber habido tres ordenes de desalojo y de haber actuado la Policía, quienes ocupan el campo vuelven al lugar al punto tal que la estancia de casi 5 mil hectáreas está ocupada desde hace cinco años.
Para la Confederación Mapuche del Neuquén “la situación se agravó este verano ya que estos abusadores han avanzado hasta levantar alambrados y construcciones como forma de asegurar el despojo. Y algo más grave aún, el despojo se ha perfeccionado al punto de conformar grupos parapoliciales armados”, acusación grave si las hay.
Como contra partida hay estancieros que afirman que “a la hora de ocupar los campos el accionar de los integrantes de las comunidades mapuches deja de ser amable ya que llegan a los campos y directamente expulsan a empujones a los trabajadores rurales que allí se encuentran”.
Ante esta de situación no son pocos los que esperan que en la próxima visita del gobernador Jorge Sapag con motivo de la realización de una nueva Exposición Rural, se anuncie alguna medida al respecto que impide que el tema pase a mayores en virtud de lo caldeado que están los ánimos en la zona rural.


