Durante la polémica final se lo vio calmando a los suyos por momentos y defendiendo los intereses del club en otros. Frenando a los más exaltados y reprochándole determinaciones a la terna arbitral. Gastón Sobisch, presidente de Independiente está muy golpeado después de la controvertida derrota 3 a 0 ante Bolívar, que privó a su Rojo del ascenso al Federal A. En especial por las formas de la caída, con una discutida actuación del árbitro Pablo Núñez que dejó al equipo capitalino con uno menos en un momento clave de la definición.
“Esto te saca las ganas de seguir”, afirma indignado el presidente de Independiente tras el escándalo, con ganas de tirar la toalla. “Pero si perdemos la ilusión, perdemos todo. La expulsión de Mauri (por Villa) es una de las cosas más insólitas que vi en el fútbol”, dispara incrédulo el mandamás del Rojo.
En su caliente análisis agrega: “Pasa que Núñez vio que Independiente seguía dominando y mostró lo malo que es como árbitro y se abatato. Tomó una decisión rápida para favorecer al caballo del comisario. No entiendo por qué la AFA no lleva a los mejores para estos partidos”, se preguntó.
Con sus declaraciones previas (sospechando del referí) y gran labor en el campo los jugadores del CAI le mojaron la oreja a los poderosos, aunque la imagen final de los muchachos desencajados por sentirse perjudicados puede motivar represalias... Y Sobisch lo sabe: “Y ahora a defender a nuestros jugadores y cuerpo técnico de algunos que se van a querer vengar utilizando a los chicos que al igual que el cuerpo técnico no paraban de llorar en el vestuario”, confiesa el influyente directivo.
Según su criterio, mientras los conjuntos bonaerenses gozan de privilegios y oportunidades, el interior más profundo está muy descuidado y relegado por el Consejo Federal. “Chivilcoy y Bolívar están a 200 kilómetros de distancia pero jugaron dos finales diferentes. ¿Y la Patagonia? ¿Y Cuyo? Me llamaron muchos dirigentes por privado pero nadie habla en público por miedo a represalías”, lanzó.
Por último, aclaró que si bien la pelota se mancha, no son todos iguales y no teme a lo que pueda llegar a suceder tras el escándalo de Carmen de Patagones.
“Con respecto al Consejo Federal y el Tribunal no tengo miedo, como con la mayoría de los árbitros que son hombres honorables. No hay que generalizar. El problema son algunos que meten la cuchara y ensucian al resto”, redondeó con la herida abierta. Sí, ¡al Rojo vivo!
Te puede interesar...










