Su mamá lo quería llevar al psiquiatra y la asesinó

En 2016, la mujer había adoptado al nene, que tiene nueve años.

Una mujer de 51 años, que había adoptado hace casi tres años a un niño que tenía problemas desde su primera infancia, le estaba buscando ayuda psiquiátrica cuando la sorprendió la muerte. O mucho peor que eso: la sorprendió el propio niño, armado con una escopeta, quien le disparó a quemarropa y la asesinó de un tiro, en su casa de Michigan, Estados Unidos.

La mujer, Pauline Marie Randol, tenía turno para ir a visitar a un psiquiátra junto con su hijastro, quien ahora está detenido en un centro estatal de detención juvenil. Según informó el alguacil del condado, Bradley Balk, el pequeño ya estaba recibiendo asistencia psiquiátrica para tratar sus actitudes agresivas. Aun así, la hija bioñógica de Randol, llamada Reagan Martin, fue contundente al declarar que “si mi madre hubiese recibido ayuda a tiempo, ahora estaría viva”.

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La mujer había decidido adoptar al nene sabiendo que éste no la había pasado bien en los primeros años de su vida, en los que había tenido una educación muy dura. Sin embargo, ella se tomó la responsabilidad de cuidarlo como si el chico fuese suyo. Pero a pesar de la buena voluntad que tenía, no podía lidiar contra los evidentes problemas que mostraba el niño y fue cuando comenzó a pedir ayuda.

Primero lo hizo con el pediatra y luego acudió a los Servicios comunitarios de salud mental y abuso de sustancias del condado de St. Joseph en Centerville, pero se topó con un problema administrativo importante: el seguro social no le cubría las citas con los especialistas y como no tenía dinero para afrontar el tratamiento de modo privado, no pudo empezarlo. Aun así, juntó dinero y pudo acceder a un turno para ver a un psiquiatra, ese turno al que nunca pudo ir porque un día antes el niño la asesinó de un disparo.

“La muerte de mi madre está en manos de personas que no educan en problemas mentales y que no escuchan cuando se les pide ayuda”, dijo Reagan, quien, a pesar de la tristeza y del dolor, describió a su hermano adoptivo como un niño “dulce y cariñoso pero que necesitaba más ayuda de la que mi madre intentó darle”. El fiscal de los condados de Balk y St. Joseph, John McDonough, por el momento no se manifestó públicamente, en tanto que el superintendente de las Escuelas Públicas de Sturgis, Arthur Ebert, dijo que “Como distrito, nuestro objetivo es brindar apoyo a nuestros estudiantes. Pero sobre este caso no tengo mucho más que agregar por la naturaleza delicada de esta tragedia”.

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