El clima en Neuquén

icon
16° Temp
36% Hum
LMNeuquen trabajo

Teresa Godoy: "Somos putas y queremos trabajar de putas"

Tras ser sobreseída por promoción y facilitación de la prostitución, rompió el silencio y pidió que se legalice el trabajo sexual.

Teresa Godoy, más conocida como “la Tere”, delegada neuquina de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR) rompió el silencio tras ser sobreseída en una causa por facilitación y promoción de la prostitución y disparó contra la hipocresía y discriminación que hay sobre la profesión más vieja del mundo. Además, reclamó la legalización del trabajo sexual.

“No soy ninguna regenteadora como dijo la fiscalía, soy una trabajadora sexual precarizada. Con lo que sacamos todas las compañeras pagamos los distintos gastos como alquiler, preservativos, impuestos y demás”, comenzó aclarando la referente de AMMAR.

Te puede interesar...

La Tere, luego se sumergió de lleno es su histórico reclamo: “Somos puta y queremos trabajar de putas. Yo tengo trabajo, no necesito trabajo. Nos gusta ser putas, déjennos ser putas”, enfatizó la mujer que desde joven eligió vivir y trabajar con su cuerpo.

“Hay gente que sostiene que nos quieren rescatar y sacarnos de la actividad y nosotras queremos trabajar de esto, sino estamos yendo en contra de nuestras propias decisiones y elecciones”, resumió.

Luego, agregó: “no se blanquea la prostitución y se niega un derecho a un colectivo que hace rato que viene reclamando. Eso nos permitiría estar seguras y protegidas por el Estado. No entendemos por qué nos convierten en víctimas de algo que elegimos nosotras”.

Trata de personas

Uno de los ejes del debate que hay entorno a la prostitución es la trata de personas. Para la dirigente de AMMAR, la clandestinidad de la actividad es la que fomenta la trata con fines sexuales.

Los que creen que todas las trabajadoras sexuales estamos en condición de trata, es porque creen que nosotras no somos mujeres pensantes. Es más, nosotras somos maquiavélicamente inteligentes porque sabemos vivir de la calle, elegimos y sobrevivimos todos los días pese a todas las adversidades”, destacó.

“Pero negar un derecho a una trabajadora sexual es sumergirla en la clandestinidad y es ahí donde prospera la trata de persona”, afirmó la mujer.

“No necesitamos un tutelaje, necesitamos derechos para que no continúe la violencia hacía nuestro colectivo que es una de las profesiones más viejas del mundo. Lo que ocurre, es que se cree que las partes íntimas son sagradas y no pueden ser mecanizadas como una herramienta de trabajo”, analizó Godoy.

tere.jpg

De políticos consumidores

“Los que nos tendrían que dar derecho y sentarse en primera fila son los políticos porque ellos consumen. Ellos nos tendrían que pedir que les presentemos un proyecto de ley para analizarlo y aprobarlo. Porque hay un montón de estigma y discriminación hacía el trabajo sexual”, disparó la delegada neuquina.

“Es doloroso sobrevivir ante tanta hipocresía social, donde muchas veces se encargar de levantarte calumnias, mandarte encana y negarte derechos”, explicó.

“El sueño nuestro es que se regule nuestro trabajo, poder pagar nuestros aportes y el día de mañana cuando una compañera quiera retirarse, poder contar con una jubilación”, contó lo que hoy es prácticamente una utopía que es eje se su lucha.

Entre las incomodidades que le genera tener un trabajo no legalizado, la Tere confió: “nosotras cuando vamos a la AFIP tenemos que mentir y decir que somos economía popular. La otra vuelta, en Acción Social, en la página web, se puso en un listado el trabajo sexual y a las dos horas lo sacaron. Es como que no nos quieren en ningún lado”.

“Sería grandioso para nosotros poder ir a solicitar un crédito habitacional a partir de nuestra actividad y pagar todo como corresponde. Es un sueño muy difícil porque todavía siguen escondiendo nuestro reclamo bajo el tapete”, aseveró la trabajadora sexual.

Alquiler con favores

Salir a buscar alquilar se puede transformar en toda una odisea para las trabajadoras sexuales. Cuesta mucho conseguir una casa o un departamento en una zona más o menos accesible para poder trabajar.

A esto se suma que dar garantías o un recibo de sueldo, para las mujeres que tienen un trabajo no blanqueado es todo un tema que muchas veces se termina resolviendo con algunos favores.

“Muchas veces, cuando se alquila un local o un departamento, como no tenemos para presentar un recibo de haberes se nos complica, salvo que algún amigo o amiga nos den una mano. Pero, por nuestra actividad, los dueños suelen hace uso y abuso a la hora de alquilarnos. Como estamos tan vulneradas y necesitamos el espacio físico para trabajar terminamos accediendo a pagar mucho más caro o incluso tener que brindarle favores sexuales, pero como es tanta la necesidad encima estamos agradecidas porque nos alquila. ¡Mirá vos!", confesó con pesar.

Pandemia y ayuda social

Con el aislamiento social decretado el 20 de marzo, la situación de las trabajadoras sexuales se complicó bastante, ya que muchas viven al día.

Pese a las restricciones y el distanciamiento, lentamente las mujeres optaron por volver a la actividad a riesgo de sus vidas. Incluso muchos clientes estaban ansiosos por retomar el contacto comercial.

“Algunas compañeras han seguido trabajando en tiempo de pandemia, de hecho, hubo allanamientos de la policía a varios locales”, recordó Godoy.

En mí caso, respeté durante casi 60 días el aislamiento, pero después tuve que salir a trabajar porque me quedé sin ahorros y como las cuentas no esperan tuve que volver a batallar a riesgo de la vida”, confió la mujer que sabe que por sacar el día podría contraer coronavirus.

Pese a la dramática situación que atraviesan las mujeres que viven de su cuerpo reciben una ayuda vital del organismo que lidera Adrián Urrutia.

“Nosotras tenemos una gran ayuda que nos da la Dirección de Diversidad que nos entrega 10 bolsones de alimentos por mes. No es mucho porque somos unas 100 trabajadoras sexuales, que están muy precarizadas, por lo que tenemos que seleccionar como los repartimos, pero es una ayuda al fin”, destacó la Tere.

Sobrevivir en la calle

Con algunos cuidados, la Tere, advirtió: “a mí me acusaron porque no accedo a las coimas, porque soy pensante. Hay que entender que soy clase obrera y encima trabajo con mi concha”.

En la actualidad, Teresa Godoy no quiere hablar de los negocios oscuros que deben soportar por vivir prácticamente en la clandestinidad ya que sobrevivir en la calle es un oficio de riesgo donde son muchas las complejidades que interactúan. “Hoy en día voy a ser más políticamente correcta, en algún momento contaré todo”, cerró la charla con la promesa de continuar.

image.png

El caso: De la acusación al sobreseimiento

El 31 de agosto de 2019 tras una investigación conjunta entre la Policía y la fiscalía que incluyó observaciones y escuchas, se allanó un prostíbulo ubicado en calle San Martín al 600. En el interior había 13 trabajadoras sexuales, argentinas y dominicanas.

Teresa Godoy y su encargado de seguridad Alfredo Crespo fueron acusados del delito de facilitación de la prostitución., fue detenida y procesada por facilitación y promoción de la prostitución. Luego, la fiscalía acusó a Líder Godoy por ser una pieza clave para prestar colaboración a su madre.

El juez Gustavo Ravizzoli los sobreseyó entendiendo que no había elementos suficientes que reforzaran la acusación de la fiscalía.

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

5.3231939163498% Me interesa
62.927756653992% Me gusta
5.3231939163498% Me da igual
1.9011406844106% Me aburre
24.524714828897% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario