Un africano encontró un celular y terminó preso

Lo agarró sin saber que era de una mujer que había sido asesinada.

Mendoza. Un vendedor ambulante africano estuvo 19 meses preso en Mendoza, acusado de un femicidio. Era inocente. La única prueba en su contra fue haber encontrado en la calle el celular de la víctima, cambiarle el chip y usarlo como propio. La policía Florencia Peralta (26) fue estrangulada el 13 de septiembre de 2016 en su casa de San Rafael. Ahora vuelve a ser su ex pareja el principal acusado del crimen, aunque podría quedar libre por falta de pruebas.

Gassimou Barry tiene, según la ficha de Interpol cuando se dictó su orden de captura, 24 años. Sin embargo, no se sabe con exactitud cuándo nació en Guinea ConaKry, la capital de uno de los países más pobres de África. El joven llegó hace 10 años a la Argentina como polizón, escondido en un barco de carga. Desde entonces ha estado vinculado a la venta ambulante, como la mayoría de los inmigrantes ilegales que proceden del norte africano. En la audiencia judicial, su rostro reflejó alivio y alegría al quedar desvinculado de la causa por el femicidio de la joven policía. Pasaron 587 días desde que fue detenido hasta este miércoles, cuando el juez Sergio González lo sobreseyó.

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El abogado Guillermo Rubio fue quien ofreció su casa para que el inmigrante de Guinea pudiera cumplir la prisión domiciliaria, un beneficio carcelario que obtuvo después de permanecer cuatro meses en la penitenciaría de San Rafael. Su situación de imputado detenido continuó por bastante tiempo. “Barry vivió un año y tres meses en mi casa, monitoreado con una pulsera electrónica, sin poder salir ni al jardín de la casa”, contó Rubio. Recordó el abogado que cuando Barry llegó al puerto de Buenos Aires, “escondido en el cubículo de la hélice del barco”, recibió asilo como refugiado político, debido a que su país estaba en guerra. “Tramitó la residencia pero le fue denegada cuando quedó involucrado en esta causa”, señaló Rubio. Y aseguró: “Fue un caso de xenofobia porque el acusado era negro, pobre y el perejil ideal para la causa. La Justicia es rápida para los ricos pero lenta para los pobres”.

“Fue terrible para mí todo esto que viví. A la Justicia le costó reconocer que se había equivocado. Me tuvieron acá por tenerme, porque no había ni una prueba que me lleve al lugar del hecho, ni siquiera como encubridor u otra cosa”. Gassimou Barry. Lo dijo al ser sobreseído.

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