El hecho ocurrió en el Colegio Cristo Rey, de Garin, en el partido de Escobar. La madre se presentó en una comisaria y afirmó que su hija de seis años fue abusada por cuatro alumnos que la encerraron en un baño de la institución, le bajaron los pantalones y la manosearon. Los abusadores están identificados, pero no fueron detenidos por ser menores inimputables.
La madre de la menor relató que no pudo determinar el día del hecho pero que había tomado conocimiento un día antes de hacer la denuncia. “A mi hija la encerraron en el baño, le bajaron el pantalón, le pegaron en la cola y comenzaron a tocarle sus pechos por debajo de su remera”, dijo la madre de la víctima a la policía.
“La pesquisa está apuntada a identificar a los autores del hecho. En la denuncia no se aportaron los nombres de los agresores. Si los implicados son menores de 16 años, el trabajo va a estar dirigido a determinar cómo fueron los hechos, pero no se podrá avanzar sobre los sospechosos porque serían inimputables. En ese caso, el trabajo de la fiscalía estará limitado a determinar qué pasó”, sostuvo una fuente de la investigación.
Según publicó La Nación, no sería el único caso que se habría registrado en la institución. Nicole, madre de un alumno de uno de los cursos de primer grado, relato su situación: “Mi hijo tiene trastorno del habla y de comprensión. Nosotros nos enteramos de lo que le pasó a la chica de seis años anteanoche. Entonces, lo primero que hicimos fue avisarle a la psicóloga de mi hijo y le pedimos que tocara el tema en la terapia. Hoy, mientras la profesional le mostraba partes del cuerpo como medida de juego, él se angustió mucho. Manifestó que un chico más grande le tocó sus partes íntimas. Estamos esperando que la psicóloga nos mande un informe para hacer la denuncia”.
En un comunicado dirigido a las familias de los alumnos y que lleva la firma de “representantes legales” y “equipos directivos” de los niveles inicial, primaria y secundario del Colegio Cristo Rey e Instituto Hijas de Cristo Rey, la institución dijo: “Como comunidad educativa, a lo largo de nuestros 53 años de labor fundada en nuestros valores humano cristianos, nos comprometemos a mantener y sostener las medidas de cuidado atendiendo la integridad física y emocional de los estudiantes, garantizando la continuidad pedagógica y los derechos de cada uno de ellos”.
También se comunicó a los padres y madres que se informó “a la superioridad, nuestra inspectora Areal [sic], con quien estamos trabajando para establecer diversas estrategias de intervención”.
Eduardo, otro padre, opinó: “Los padres involucrados no se han presentado al colegio, entonces no se sabe si pasó o no pasó. Estamos atentos y algo preocupados, pero no me parece bien venir con una antorcha y difamar al colegio si los padres ni vinieron. Sin minimizar el tema, pero no vamos a agarrar la antorcha. Si mañana sale que era todo mentira, ¿quién paga los vidrios rotos?”.
Te puede interesar...









