Una mujer quedó involucrada en un caso de extorsionó, luego de haberle pedido una gran suma de dinero a un carnicero, a quien lo acusaba por el abuso de su hija. La historia tuvo lugar en Puerto Madryn, Chubut y según informaron medios locales, el supuesto acusado llegó a pagar 200 mil pesos. La mujer fue denunciada y ahora será llevada ante la Justicia. La pena posible es de entre 3 a 8 años de prisión.
Uno de los involucrados en el caso es el propietario de una carnicería, de 73 años, donde la hija de la mujer que lo extorsionó (la cual tiene 47 años y una "leve discapacidad") trabajó un tiempo como empleada de limpieza.
Mientras ella trabajó en la carnicería, sufrió un abuso en la vía pública y su madre fingió denunciar por el caso a un comerciante, de 73. “Estoy en la Comisaría de la Mujer, después te llamo. Después voy a hablar con vos a solas”, fue el primer mensaje que le envió la madre de la víctima.
Tras esa comunicación, comenzó el infierno para el carnicero. “¿Cómo arreglamos esto? Porque vos me violaste a mi hija. Dame $2.500.000 si no vas preso. Vas a estar 20 años en la cárcel. Y vas a saber lo que le hacen en la cárcel a los violadores”, le manifestó la mujer, con la supuesta denuncia hecha.
A los pocos días, subió sus pretensiones a cinco millones y luego la elevó a 7 millones. En ese momento, el hombre le dijo que él no le había hecho nada a su hija, y que tampoco tenía ese dinero. Sin embargo, la mujer volvió a insistir y llegó a pedirle nueve millones a cambio de no denunciarlo.
Fue así que en noviembre, y bajo la insistente amenaza de ser denunciado y escrachado en las redes sociales, el carnicero hizo varias entregas de dinero en efectivo, y en mano. Primero fueron 15.000 pesos, después 20.000. Los montos se fueron acumulando y el hombre le dijo que le firme un recibo por todo el dinero que ya le había entregado, que ascendía a $200.000.
En el marco de las “negociaciones” que llevaron a cabo para la entrega del dinero, el carnicero le propuso a la mujer reunirse para conversar. Ella aceptó y el encuentro (del que participó su hija) se realizó en un conocido restaurante de la ciudad. Allí acordaron algunos pagos “en cuotas” pero siempre y cuando la mujer firme recibos.
“Esta bien, yo te pago, pero vos me firmás. Es por una cuestión de orden contable”, le dijo habría dicho el hombre, según expresaron fuentes policiales. La mujer aceptó y siguió llamándolo. Pero desde ese último encuentro, el sujeto no la atendió más y efectuó la denuncia por extorsión.
La hija, por su parte, efectivamente había sido hecho una denuncia de abuso sexual, con la cual su madre extorsionaba al sujeto. Pero, y dato que no conocía el carnicero, era una causa de abuso sexual simple, donde el autor (un joven) había sido detenido en la vía pública a los pocos metros del lugar de los hechos.
“La presunta autora del delito utilizó la denuncia de abuso sexual para obligar al damnificado a hacer entrega del dinero, siendo que el presunto autor del delito ya había sido identificado por la propia víctima”, explicó la fiscal María Eugenia Vottero y sostuvo que el hecho está enmarcado, en principio, en el delito de extorsión previsto en el artículo 169 del Código Penal con penas de tres a ocho años de prisión para “el que por amenaza de imputaciones contra el honor” obligue a otro a entregar dinero.
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