Una pareja de policías dirimió a los tiros una pelea por infidelidad
Por Guillermo Elia
Neuquén > Una pareja de policías resolvió un acto de infidelidad a los tiros en el interior de su domicilio. La Jefatura ordenó retirarles las armas oficiales y tratarlos psicológicamente. Confirmaron que el involucrado es sobrino de un alto mando de la cúpula de la Policía.
El hecho ocurrió hace 10 días, pero se ha manejado bajo absoluto hermetismo debido a que el joven oficial involucrado es familiar directo de un jefe de la fuerza. De hecho, lleva el mismo apellido.
Se trata de un policía que revistaba como oficial en la Comisaría Cuarta de Alta Barda. Su novia también trabaja dentro de la institución.
La pareja tiene un hijo en común, aunque la mujer es madre de otros de relaciones anteriores. Residen en el barrio TCI, donde ocurrió el incidente.
El oficial, según confiaron fuentes policiales, se encontraba con parte médico de ART por un accidente laboral. Por ese motivo, estaba en su casa, donde fue encontrado por su pareja con otra mujer. El hecho, que remite a cuestiones particulares, tuvo sus derivaciones públicas debido a que se utilizó una de las armas reglamentarias que portan estos policías.
Las detonaciones escuchadas en el barrio no terminaron con personas heridas, pero se supo que concurrió una ambulancia al domicilio de la pareja.
La Mañana de Neuquén dialogó con varias fuentes de alto rango dentro de la fuerza que confirmaron el episodio.
“Lo están tapando, más que por cuidar la intimidad de estos efectivos para cuidar al jefe involucrado, porque el muchacho es familiar directo”, relató una fuente, mientras que otro uniformado aseveró que “fue un verdadero papelón esto y encima lo quieren tapar”.
Los datos obtenidos derivaron en una llamada a este medio por parte de uno de los integrantes de la cúpula de la Policía, con lo que se confirmó el hecho y, bajo absoluta reserva, agregaron algunos detalles.
“Es cierto, es familiar directo de uno de los integrantes de la cúpula”, sinceró la fuente que explicó que los involucrados “tenían una relación un tanto enfermiza y tras este episodio se decidió retirarles las armas, porque no queremos otro crimen dentro de la fuerza por razones amorosas”.
El comisario general detalló que “se le dio intervención a Asuntos Internos y ambos efectivos fueron derivados a tratamiento psicológico. De hecho, al joven se lo trasladó a San Martín de los Andes para evitar el acercamiento con la mujer”.
Ahora los involucrados no portarán armas, por lo que no podrán cubrir adicionales ni realizar tareas de prevención quedando confinados al trabajo administrativo.
“Todo está en manos de Asuntos Internos y ellos determinarán las responsabilidades y sanciones. De quedar en la fuerza, el psicólogo será el que los habilite a portar armas”, concluyó el oficial consultado, que pidió extrema discreción.
Escándalos y crímenes
Julio de 2012. Un sargento ayudante de la Dirección de Tránsito no aceptó el corte que le dio a la relación su pareja, una oficial del departamento de Seguridad Personal. La noche del miércoles 25 de julio el hombre la esperó en las inmediaciones del trabajo y cuando la mujer salió junto a un compañero la persiguió en su vehículo. En la zona del Bajo logró darle alcance cruzándole el auto. Se bajó y le ejecutó dos disparos que atravesaron el parabrisas del vehículo de la ex que de milagro sólo sufrió lesiones en una de sus piernas.
Agosto 2012. La noche del viernes 31 un cabo baleó a su esposa por considerarla infiel. El efectivo policial la siguió a la mujer hasta la intersección de Nordenström y Lincoln. El vehículo de su esposa se detuvo en dicha esquina y un hombre que estaba en moto subió. El policía, advirtiendo la situación, se apareció repentinamente y cuando la mujer arrancó y salió le disparó en tres ocasiones. Los proyectiles impactaron en las ruedas del Ford K de la esposa, que fue auxiliada por personal de la Comisaría 41.
Septiembre 2012. En Piedra del Águila, la madrugada del 1 de septiembre, un agente de 28 años se reunió con su ex novia para tratar de retomar la relación.
La joven, de 17 años y que cursaba por ese entonces en la escuela nocturna, recibió un mensaje de texto por el cual acordaron encontrarse en la vivienda del policía. La adolescente había cortado la relación y el agente estaba muy angustiado.
En el departamento el hombre le pidió restablecer el vínculo pero la negativa de la joven lo exasperó. Tomó el arma reglamentaría y la introdujo en su boca y cuando la ex se la sacó le ejecutó un disparo en la pierna. El proyectil le atravesó la pantorrilla a la adolescente. Al advertir lo sucedido el policía subió el arma, la apoyó en su mentón y se disparó. Murió en el acto.
Junio 2013. El jueves 29 de junio en calle Fotheringham al 600 el policía Antolín Cerda encontró a su mujer en el auto de su amigo, el policía penitenciario Lucas Ibáñez, a quien le vació, literalmente, el cargador de su arma reglamentaria para darle muerte y después entregarse a las autoridades.
Un mes después, el juez Marcelo Benavides procesó al efectivo policial por “homicidio en estado de emoción violenta” y luego ordenó su liberación supeditado a la causa.
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