Villa Traful: cocina, confort y paisaje
Se fue enero y las rutas de la provincia del Neuquén tienen un movimiento incesante. Uno de los sitios más lindos para visitar es Villa Traful. Esta comarca de montaña abrazada por un lago maravilloso es uno de los sitios más bellos del sur.
Mientras se disfrutan de paisajes y caminatas a cielo abierto, es clave un espacio donde hacer base para recuperar fuerzas y seguir. El hotel Alto Traful es genial. Arquitectónicamente lindo, funcional y cómodo. emplazado sobre el faldeo de la ruta 65, este hospedaje cuenta con un restaurante que funciona día y noche, donde el cocinero Guillermo Pardal timonea los destinos de los fuegos.
Guillermo tiene 26 años y ya suma un par de vueltas por cocinas españolas y bonaerenses. Arrancó luego de estudiar gastronomía en Loma Negra y recaló en San Martín de Los Andes, allí pudo comenzar a conocer de cerca el producto patagónico.
Luego de viajes y recorridos, aterrizó con sus ideas en la cocina del hotel, que venía de sobrellevar los coletazos de la pandemia y que había bajado, como en todo el rubro, su intensidad.
De esta forma, Guillermo armó una carta con mucho sabor para las noches del hotel. Recomendadas las pastas de trucha, los risottos y la lasagna de berenjenas.
En las entradas el carpaccio y el tiradito abren el apetito vorazmente, invitando a zambullirse en las diferentes opciones.
El ritmo del hotel alberga diariamente a turistas de muchos lados. En épocas de pandemia, los protocolos se cumplen al pie de la letra y la gente entiende que es una colaboración colectiva.
Nada impide disfrutar del funcionamiento. El desayuno es por turnos en el salón con una vista increíble al lago Traful y un servicio muy completo, con productos y elaboraciones maravillosas, dulces caseros, pastelería propia, huevos revueltos, panceta, jugos, café, té, frutas y panificación ideales para arrancar el día con todo.
El hotel tiene una pileta con hidro que funciona de 11 a 21, con una capacidad limitada de gente y una vista espectacular al complejo y al entorno. Las habitaciones son un sueño y realmente recomendables para descansar. Los almuerzos en el restaurante pueden encargarse para llevar y disfrutar en los paseos o consumir en los lugares.
El hotel cuenta con una biblioteca y con varios juegos de mesa. La época es hermosa para disfrutar el aroma de las lavandas y manzanillas que pueblan las rampas y pasarelas, con una cantidad fabulosa de abejas que trabajan incansablemente para aportar a embellecer en imagen y sanidad al mundo.
La carta de vinos es genial. Mucha presencia de bodegas regionales. Familia Schroeder, Humberto Canale y algunas de Mendoza y Chile.
Si se dan una vuelta ni lo duden, uno de los sitios más bellos para alojarse en la provincia del Neuquén.
Instagram: @hotelaltotraful
Visitá la tienda virtual de Schroeder Wines.
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