"Ya no tengo edad para heroínas"
Paula Bistagnino
Especial
Paola Krum volvió a la televisión con un protagónico a su medida en Quiero vivir a tu lado (El Trece). Pero no a la medida de la actriz que fue, sino de la que es hoy. Eso siente y dice ella: a poco de cumplir 47 años de edad y dos tercios arriba de los escenarios -comenzó en un musical cuando todavía era una adolescente, de la mano de Pepe Cibrián en Drácula. “Hoy me siento mejor plantada en todo sentido y este proyecto tiene que ver con eso. Con que es un personaje más real y complejo que el de las heroínas de telenovela más clásicas. Por eso volví. No me resulta fácil volver a la tele porque tengo una hija (Eloísa, de 9 años, fruto de su relación con Joaquín Furriel) de la que soy adicta. Así que la extraño, me da culpa… Pero me encanta este programa”, dice la actriz que comparte elenco con Florencia Peña, Mike Amigorena y Alberto Ajaka, entre muchos más actores.
Tu vuelta a la TV es, además, en una comedia.
Sí, es una comedia dramática y, más que nada, romántica. Está contada desde un lugar de comedia aunque los personajes padecen situaciones y sus propios conflictos. Pero todo, aun cuando uno la está sufriendo y pasándola como el culo, aún en ese momento, uno puede reírse de sí mismo. Y lo más lindo que tiene el programa es que no es una comedia disparatada en la que uno tiene que hacerse el gracioso, sino que las situaciones son graciosas y uno tiene que actuar con verdad.
Tu personaje es bastante frustrado…
Sí, sí, todos tienen algo de frustración y una vida que no eligieron. Pero el mío en especial. Ella, cuando empieza la historia, está sometida a un montón de situaciones, a un matrimonio, a una vida, a una manera de vivir. Pero, sin saberlo, es la vida que tiene y que le tocó o eligió de alguna manera. Y no se da cuenta. Llevada por la vida hasta ahí y sucede algo, recibe una noticia y se da cuenta de que ella nunca eligió qué era lo que quería para su vida. Y hace un cambio brutal, radical.
-Muy lejos de las heroínas que siempre hiciste… ¿Extrañás?
Es la antiheroína en algún sentido. Es alguien más real. Y yo ya no tengo edad para heroínas. Así que no extraño. Creo que ahora tengo que hacer personajes más complejos.
¿Cómo es volver a la tele después de tanto tiempo alejada?
Yo estuve haciendo teatro, que me gusta mucho. Creo que es un lugar de mucho crecimiento para el actor y que el actor debe transitar sí o sí para poder crecer. Así que siento que vuelvo a la tele mejor plantada. Más liviana, con ganas de jugar y estoy en el espacio propicio para eso. Siento que disfruto mucho del programa y del personaje.
¿La química con los compañeros cómo es?
Pasa algo que no sé si es bueno o malo…. Yo la conocía a Flor y lo conocía a Mike, pero no mucho a ninguno. Con Mike había trabajo un poco porque él hacía de mi amigo gay en una comedia de cuatro amigas. Y nos divertíamos, pero no lo conocía mucho. Y lo que se arma es de tanta química que llega un momento en el que decís ¡basta! A veces no se puede grabar de lo que nos tentamos.
¿Estás más selectiva?
Yo creo que todos a esta edad estamos haciendo, por suerte, lo que elegimos hacer. Y eso lo que logra es un respeto mutuo, unas ganas de hacerlo que hacen que todo sea mucho más disfrutable y feliz. Yo elijo los proyectos no sólo por el libro y el director, sino por empatía con el elenco.
¿Qué expectativas tenés?
No tengo ni idea, pero sé que el público se redujo por otras cuestiones… La expectativa es otra. Y la mía es pasarla bien yo y que eso le pase también al público. Que lo disfruten como nosotros. Suceda lo que suceda, yo ya estoy feliz con este personaje.
¿Cómo compatibilizás la vida y el trabajo de tantas horas?
Eso es lo que más me cuesta. Son muchas horas las que trabajo, estoy desde la primera hasta la última escena. Eso lo padezco realmente, no porque la pase mal en el trabajo sino porque extraño mucho a mi hija y me da pena que ella pase tantas horas conmigo lejos ahora que justo está de vacaciones y podríamos compartir más. Eso es lo que no manejo y sufro.
-¿No hay calidad sin cantidad?
Y… Yo creo que los chicos necesitan tiempo. De calidad, pero también cantidad. Porque además yo cuando llego a casa no sólo estoy cansada, sino que encima tengo que estudiar para el otro día.
¿Te gustaría volver a ser madre?
¡No, ni loca! Ya está.
¿Te interesa la competencia?
Por suerte no. Y por suerte no soy productora ni tengo que estar en el minuto a minuto. A mí no me gusta que estemos todos juntos compitiendo. Son colegas, quiero que a todos nos vaya bien y que haya público para todos.
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