Almaceneros se sostienen con ventas "de a puchitos"

La gente compra poca cantidad como nuevo hábito de consumo.

Natali Ruiz de Galarreta

regionales@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Los almaceneros de la ciudad lograron mantener en los últimos meses sus ventas gracias a cambios en los hábitos de consumo de sus compradores, entre quienes quedó atrás la época de llevar la bolsa del mercado para toda la semana o comprar productos por kilo.

Estos comerciantes del centro neuquino no atraviesan un momento de pérdida en el volumen de sus ventas, pero sí advirtieron que hubo un drástico cambio en la calidad del tipo de alimentos que la gente pide y, principalmente, una disminución en la cantidad que se lleva por cada compra.

Marta Sierra, encargada de la despensa Del Alto, a metros de la intersección de Roca y Jujuy, recalcó que ahora la gente compra mercadería “de a puchitos”, es decir, lo indispensable para comer en el día a día. “Antes podía entrar alguien a pedir media horma de queso, no era raro. Ahora compran de a cien gramos. Todos están adquiriendo lo diario y nada más que eso”, indicó la comerciante.

Además, agregó que la estrategia que mantiene es la de no aumentar mucho el precio de sus productos, porque prefiere trabajar que perder a sus clientes. “Veo que la gente cuida más el peso en el bolsillo, por eso no se les puede matar porque no vuelven”, señaló.

La misma situación observó Ileana Abojer, del minimercado El Gauchito. Contó cómo la gente va a comprarle de a poco y le pide un solo tomate o la mayonesa más pequeña que pueda llevar. También Cecilia Fanello, del mercado El Guille, sobre Carlos H. Rodríguez, quien detalló que si bien últimamente no vio una merma considerable en el volumen de sus ventas, la gente ahora le compra para “el día a día”. Una constante en su negocio es que se busque por precio antes que por la tradicional marca. Otros marcan un escenario peor. Desde un pequeño almacén en Chrestía al 160 sostuvieron que en los últimos meses están en la cuerda floja. “Acá la dueña se puede mantener porque no alquila. Las ventas cayeron muchísimo en los últimos meses, incluso me redujeron las horas porque la gente empezó a venir a comprar lo mínimo”, explicó la empleada Cindy Roldán.

Números

El informe mensual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) sobre las ventas minoristas de las pymes, indicó que a nivel nacional durante marzo el rubro de alimentos y bebidas se mantuvo sin cambios comparado con el mismo mes del año pasado. De los 19 rubros que se midieron, el que corresponde a la comida fue el único que en esta oportunidad no registró un descenso.

En Neuquén, Acipan mide el comportamiento de las ventas en supermercados, que durante 2017 se incrementaron 23,6%. En términos reales, cayeron en rubros como limpieza y perfumería, indumentaria y electrónica, mientras que la excepción fueron los alimentos y bebidas, que tuvieron un aumento del 2,3%, lo que representa el 65% de las ventas totales.

Tarifazos, el otro gran problema a afrontar

Los reiterados aumentos en los servicios afectaron en gran medida a los pequeños comerciantes del rubro alimenticio.

Un reclamo que dejaron al descubierto todos los despenseros consultados es la batalla que deben dar para sostener los exponenciales aumentos de la luz. Incluso, algunos detallaron que prefirieron bajar sus ganancias a un mínimo para sostener el movimiento de clientes.

“Estamos pagando un 70% de luz más que el mismo período del año pasado. En 2017 rondábamos los 6 mil pesos por mes. Ahora pagamos 10 mil pesos, algo terrible, porque es más de lo que gastamos en alquiler”, señaló Cecilia Fanello, del mercado El Guille.

“Es muy difícil hacerles frente a los grandes supermercados, te comen. Es una lucha diaria, de todos los pequeños comerciantes por sostener los precios”, sostuvo Fanello.

Con un mercado de unos 15 metros cuadrados, Marta Sierra, de la despensa Del Alto, se mostró indignada por el nivel de aumentos, al sostener como “un disparate” el hecho de pagar por su pequeño local 13 mil pesos de luz por mes.

A esos tarifazos en la luz, este mes de abril se sumó el del gas, con aumentos promedio que oscilaron el 40 por ciento.

La preocupación de los comerciantes es que todavía no empezó la época de frío y las elevadas facturas se empiezan a sentir pese a que el consumo es menor al que se dará en los meses de invierno.

Entre la despensa y el supermercado. Inés Torrens, jubilada y clienta

¿En el último año, bajó la cantidad de compras que hace en el almacén?

Por ahora mantengo las compras acá (en despensa Del Alto), como vivo cerca, vengo a buscar constantemente lo que necesito. Igual busco precio y veo qué me conviene a la hora de elegir qué comprar.

¿Compra todos sus productos en el almacén o también va al supermercado?

A veces tengo que ir al supermercado, porque en un almacén no tienen todos los productos que necesita una casa. Esa es la principal diferencia de un almacén con un súper.

¿Analiza las diferencias entre lo que le salen los productos en un almacén y en el supermercado?

En este local no he visto tanta diferencia, los precios están más o menos igual.

A veces pasa que en los supermercados hay una promoción espectacular, pero no hay que engancharse con otras cosas porque no es todo tan barato. Ahí está el problema.

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