"A.N.I.M.A.L. va a sonar como siempre"

La legendaria banda metalera llega hoy a Social Club para celebrar los 20 años de Poder latino, disco que marcó un quiebre y que hoy suena más actual que nunca.

Poder latino, la placa bisagra de A.N.I.M.A.L. que marcó la renovación del sonido metalero, tendrá su celebración por sus 20 años en Social Club (J.J. Lastra). Es que Andrés Giménez y compañía se presentarán hoy para repasar un disco que tuvo a Max Cavalera como productor y a Robert Trujillo (Metallica) como uno de los invitados. Giménez habló sobre lo que significó Poder latino (1998) y además adelantó que en octubre saldrá la nueva placa de la banda.

Siempre A.N.I.M.A.L. fue como una familia y está bueno lo que pasa porque la gente no se va a olvidar más”.

Te puede interesar...

¿Cómo llega A.N.I.M.A.L. a este cierre de año?

Estamos felices porque venimos festejando los 20 años del disco en todo el país y también porque pudimos recorrer todo Latinoamérica y Europa. Fue un disco muy importante en la carrera de la banda porque marcó un poco un quiebre.

Si hoy saliera a la luz Poder latino, ¿considerás que sería un disco actual por cómo está la situación con los pueblos originarios?

Por un lado uno, se siente orgulloso por hacer en 1998 un disco tan importante como lo sigue siendo; y, por otro lado, hay un poco de amargura porque todo lo que escribimos en aquella época es totalmente actual. Duele porque no ha cambiado nada en la Argentina ni en el mundo. Somos un poco embajadores del mundo porque estamos viajando todo el tiempo y vemos la realidad a flor de piel. No es que nos cuentan a través de un libro. Nuestros libros son la calle, la gente, por eso duele. Nosotros somos positivos con un aliento esperanzador de vida y de respeto, pero sigue pasando lo mismo. Parece que el mundo está hecho para pocos que quieren manejar todo. Cuando escribimos el disco pensamos que la cosa iba a cambiar y hoy está peor.

¿Dónde observaste mucho más grave el tema?

Hay países en Europa que están inmersos en una crisis emocional, económica. Imaginá lo que es para un pueblo originario de Argentina. Fuimos muchos países latinos y de Centroamérica y es indignante como estas personas (por los gobernantes), personajes, no hacen absolutamente nada y siguen quitándoles sus tierras, su cultura y la dignidad que tiene que tener una persona para vivir.

¿Cómo fue recibido Poder latino y cómo influyó el disco?

Súper bien. Cuando sacamos el disco el nombre es como que abarcó todo. De hecho, hubo bandas que comenzaron a aparecer con canciones como “Voto latino” (Molotov) y cosas así. Y un poco A.N.I.M.A.L. fue como precursor en eso. De alguna forma embanderamos la banda con eso y cuando salió el disco fue muy festejado, la banda estalló y nos pasó que no podíamos tocar en lugares chicos. Por eso cuando nos propusimos festejar los 20 años del disco elegimos tocar en lugares chicos. Un festejo se da una vez, si no sería una mentira si siguiéramos tocándolo el año que viene. La idea es que la gente no se olvide más del show y en donde yo puedo tenerla cerca y pueda vibrar y palpar la emoción que vivía en los inicios de la banda. Siempre A.N.I.M.A.L. fue como una familia y está bueno lo que pasa porque la gente no se va a olvidar más.

Poder latino fue producido por Max Cavalera...

Sí. Justo se había ido de Sepultura y había formado Soulfly. Con él somos muy amigos y el disco tuvo invitados de lujo como Robert Trujillo de Metallica, que en ese momento tocaba con Ozzy. Otro gran invitado fue Jimmy DeGrasso, que tocó con Alice Cooper, Suicidal Tendencies, Megadeth. La verdad que fue increíble.

¿Qué imagen se te viene a la mente de esa grabación?

En un momento estábamos en el estudio y estaba tocando la guitarra. Miré un segundo y estaba Trujillo en el bajo, Jimmy en la batería y yo en la voz. Era muy chistoso (risas).

¿No pensaste en reeditar Poder latino con esos invitados?

Me encantaría pero hay un problema: a lo largo de nuestra trayectoria tuvimos tres compañías discográficas y tendría que sentarme con todos los presidentes para que me dejen grabar y es un poco difícil. Ahora estoy luchando para que el próximo disco de A.N.I.M.A.L. salga en vinilo. El fanático de heavy metal siempre quiere tener el disco. Yo siempre quiero tener el original.

¿Cuándo sale el nuevo?

Estamos mezclándolo y si Dios quiere saldrá en octubre. Por ahora no hay nombre porque es medio difícil cuando tenés tantos discos.

¿En cuanto al sonido hay novedades?

A.N.I.M.A.L. va sonar como siempre y con las mismas ganas e ímpetu. El que viene es un disco muy A.N.I.M.A.L. en todo sentido. Está muy cerca de Fin de un mundo enfermo (1994).

Pasaron tres años del regreso de la banda, ¿cómo viviste esa etapa?

Bien. Uno toca y disfruta. El día que Dios no me dé más salud, me quedo en mi casa porque no me gusta engañar a nadie. Para robar ya hay demasiado político.

¿Cómo ves la escena actual?

Bien. Pero no quiero nombrar bandas porque tengo muchos amigos músico que después me putean porque no los nombro. Argentina es una escuela de música porque tiene una cultura musical muy grande. Desde los años 60 demostramos que estamos a una altura de cualquier país de los que creemos desarrollados.

¿Cómo se dio el cruce con Lali Espósito por el que algunos metaleros criticaron a la banda?

A mí me gusta tocar con muchos músicos. Yo hice metal toda mi vida pero fui un tipo que canté con León Gieco, Lito Vitale, Mercedes Sosa, Lemmy de Motörhead y con el Chaqueño Palavecino. A mí me encanta la música. Estando en Nueva York fui a ver a Social Club y bailaba con toda la comunidad latina. Después me cruce al HBCB y me rompí la cabeza con el pogo de Napalm Deaht. Con Lali pasó que ella es muy fanática de A.N.I.M.A.L., es así de corta. Nos invitó y me pareció alucinante romper esquemas. La gente cabeza de tacho va decir ‘no me gusta’, pero también me decían lo mismo cuando empecé a cantar con Gieco. Después decían qué buena dupla, qué bárbaro. Con Abel (Pintos) me pasó lo mismo. La vez pasada me invitó Mike Patton cuando estuvo con Mondo Cane y me quería matar porque no pude ir. No tengo ese prejuicio de qué voy hacer menos metaleros porque toque con Lali. El que piense de esa forma que se acuerde que Slash salió de una torta tocando con Paulina Rubio y que Lemmy tocó con Kid Rock. Para castigar siempre somos los primeros. Para valorar siempre es después de muerto. Se murió Pappo y todos decían ‘qué groso era el Carpo’ y tocaba en un lugar para 400 personas. No me hago el pastor Giménez, pero hay que tener menos prejuicios y más buena onda.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído