La pickup que es una referente entre las compactas cambia en 2026. Hay una importante novedad en la motorización.
La Fiat Toro ya tiene confirmación oficial para su llegada al país, y en un segmento donde cada detalle cuenta, la novedad no es menor: se viene una actualización con retoques de diseño, mejoras de equipamiento y un cambio clave bajo el capot.
Stellantis volvió a usar su espacio en la Costa Atlántica como vidriera y esta vez la protagonista fue la pickup compacta que supo ganarse un lugar en el público local. La marca mostró unidades de la nueva generación y, con eso, terminó de calentar el clima para el desembarco local.
El dato más importante para el mercado argentino es la fecha de lanzamiento: la renovación de la Fiat Toro está prevista para marzo y llegará con una gama más simple que en Brasil. El anuncio de precios quedará para ese mismo momento, cuando empiecen las entregas.
Pero hay otro condimento que suma interés industrial: el nuevo motor turbodiésel 2.2 que usará la Toro en la región se vincula con el plan de Stellantis de producir ese impulsor en Córdoba y exportarlo a Brasil.
Fiat Toro 2026: fecha de llegada y cambios
La actualización de la Fiat Toro trae un rediseño frontal fácil de identificar: aparece una parrilla con barras verticales, un nuevo conjunto de luces LED y cambios en el paragolpes, que le dan una imagen más robusta y moderna. En los laterales, se suman nuevas llantas (con tamaños y diseños según versión), apuntando a diferenciar más la gama.
Atrás también hay retoques: cambian las ópticas y se actualizan el portón (se mantiene la apertura de doble hoja, un clásico del modelo) y el paragolpes. Puertas adentro, la Toro conserva el esquema general de tablero y pantallas, pero estrena una consola central que ahora integra el freno de estacionamiento eléctrico con función Auto Hold, una mejora práctica para el uso diario.
Fiat Toro: así queda la gama que llega a la Argentina
Fiat confirmó que el catálogo local de la Fiat Toro estará compuesto por tres versiones. El escalón de entrada será la Freedom 1.3T, seguirá la Volcano 1.3T y arriba de todo se ubicará la Volcano 2.2 TD, que además será la alternativa 4x4 de la gama.
La mecánica naftera es conocida en el grupo: 1.3 turbo con 175 CV y 270 Nm, asociado a caja automática de seis marchas y tracción delantera (4x2). En diésel llega la gran novedad: 2.2 turbodiésel con 200 CV y 450 Nm, caja automática de nueve marchas y tracción integral, un salto que busca mejorar respuesta y capacidad de trabajo sin resignar confort de marcha.
Ese 2.2 también marca un “cambio” respecto de la Toro diésel conocida: reemplaza al 2.0 anterior y, como parte de la tecnología anticontaminación, suma el requisito de usar urea/AdBlue para el sistema de postratamiento de gases.
Equipamiento: qué trae cada una
La versión Freedom cubre lo esencial con buen confort: llantas de aleación, tapizado de cuero, climatizador automático bizona, lona para la caja, cargador inalámbrico, tablero digital y sistema multimedia con pantalla. También suma un paquete de seguridad completo con siete airbags, además de cámara y sensores traseros, un punto clave para el uso urbano.
La Volcano, por su parte, agrega un tono más “premium”: suma llantas más grandes, más asistencias y tecnología (como pantalla central de mayor tamaño, sensores delanteros, acceso y arranque sin llave, y ayudas a la conducción como mantenimiento de carril y frenado precolisión, según versión). Y en la Volcano 2.2 TD 4x4 se completa el combo con el nuevo diésel y el sistema integral, pensado para quienes priorizan ruta, ripio y un uso más exigente.
Con este esquema, Fiat apunta a reforzar el liderazgo de la Toro dentro de las pickups compactas: una gama más acotada, pero con una versión diésel 4x4 más potente y una renovación estética que la alinea con el lenguaje más reciente de la marca. El último casillero, como siempre, será el de los precios: se conocerán cuando arranque la comercialización en marzo.
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