A partir de fines de marzo del año que viene, la compañía British Airways ya no realizará un vuelo directo entre Buenos Aires y Londres. Según lo publicado en la web de la empresa, a partir del 28 de marzo de 2021 la ruta tendrá una escala en la ciudad de San Pablo, en Brasil, tal como ya lo habían realizado en años anteriores.
El cambio de ruta es producto de la consecuencia de la pandemia del Covid-19 y el fuerte impacto que tuvo en el sector aeronáutico que obligó a las compañías en todo el mundo a reestructurar sus operaciones y reprogramar sus rutas por caída de la demanda en los distintos destinos que operan. De esta manera, la compañía dejará de operar de forma directa entre Londres (aeropuerto de Heathrow) y Buenos Aires (aeropuerto de Ezeiza) y pasará a realizar una escala en el aeropuerto de Guarulhos, en San Pablo.
Con todo, los cambios en las rutas que están proyectando las empresas de aviación siempre quedan condicionados a la evolución de la pandemia y a la implementación de posibles nuevas restricciones por parte de los gobiernos de ambos países.
A nivel local, los vuelos internacionales funcionan como vuelos regulares desde fines de octubre, luego de haber estado suspendidos por cerca de siete meses por la pandemia. Durante ese tiempo, operaron como vuelos especiales. En una resolución, el Ministerio de Transporte señaló que “los servicios de transporte aéreo internacional de pasajeros son estratégicos para el desarrollo de las economías regionales del país y complementarias de las demás actividades productivas y su reactivación es medular para iniciar la progresiva y paulatina normalización”.
Para mejorar sus finanzas, muy afectadas por la crisis sanitaria, la aerolínea ya había decidido poner a la venta obras de arte expuestas en sus salones. El mes pasado, IAG –el grupo al que pertenece la empresa– anunció una pérdida neta de USD 2.080 millones en el tercer trimestre debido al colapso del tráfico como consecuencia de las restricciones en los viaje, especialmente en Europa. En el tercer trimestre de 2019 el grupo había registrado beneficios netos de USD 1.000 millones.
Tras casi cinco décadas de servicio y millones de kilómetros recorridos en todo el mundo, British Airways retirará la flota restante de la aerolínea, de 31 aviones 747-400, con efecto inmediato como consecuencia del devastador impacto que la pandemia del Covid-19 ha tenido en la aerolínea y el sector de la aviación, que no se prevé que se recupere hasta los niveles de 2019 hasta 2023/24.
Los 747 consumen mucho combustible y la línea aérea poco a poco estaba dejando de utilizarlos con el fin de ayudar a cumplir el compromiso de la compañía de tener cero emisiones netas para 2050. La aerolínea ha hecho grandes inversiones en nuevos y modernos aviones de largo recorrido, entre ellos seis A350 y 32 787, que son aproximadamente un 25% más eficientes en cuanto al consumo de combustible que los 747.
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