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"En la época de verano radica más en el excesivo consumo en el consumo eléctrico. Las excesivas conexiones que no tienen la protección térmica adecuada o el famoso disyuntor térmico hace que se produzca alguna pérdida de corriente dentro del circuito eléctrico y se genera el incendio", aclaró Leiva.
Otras costumbres peligrosas son poner a secar ropa cerca de calefactores, dejar colchones o frazadas cerca de estufas o pantallas infrarrojas y olvidar ollas y sartenes con aceite sobre las hornallas. El uso de velas, ya sean decorativas o aromáticas, también son un riesgo, ya que si las llamas entran en contacto con material combustible (telas, maderas, plásticos, papeles) se puede desatar un incendio.
En invierno hay que extremar los cuidados, en especial en aquellas viviendas precarias o cuya calefacción sea a leña, ya que una chispa o una brasa caída al piso provocará una tragedia.
"En la época de invierno, en la estadística siempre nos focalizamos en las zonas vulnerables en lo que respecta a calefacción y viviendas, como el oeste de la ciudad y Confluencia", donde suele haber incendios o muerte por asfixia, detalló el jefe de bomberos.
Pero estos barrios no son los únicos. Los edificios del centro también sufren incendios. Este año hubo tres: en Buenos Aires al 175 (hace tres meses), donde se incendió un futón en un departamento en un 7º piso, el de la torre Galería Jardín y el edificio de Belgrano casi Yrigoyen en un piso 14, por un cortocircuito en un lavarropas.
Prevenir los desastres forestales es una tarea sencilla
El verano en Neuquén convoca a disfrutar de un buen asado a orillas de algunos de sus muchos ríos y lagos, o junto a un arroyo en medio del bosque. Pero esta actividad conlleva serios riesgos. Si no hay resguardo, se pueden producir incendios en pastizales o forestación.
"Quienes vayan a hacer asado en la zona costera o de bosques tienen que tener en cuenta hacer el fuego en un lugar donde no se vaya a propagar. Antes de retirarse, apagarlo con abundante agua, para garantizarse que no queden brasas prendidas, y luego taparlo", aconsejó el jefe de Bomberos, Jorge Leiva.
Con esta simple precaución se puede evitar desastres naturales como los que afectaron a miles de hectáreas de bosques naturales en años anteriores.
El trabajo de desmalezar terrenos y campos también debe hacerse con responsabilidad. "Si uno va a hacer una limpieza de malezas en grandes superficies, lo primero que hay que tener es un reservorio de agua cerca, circunscribir el lugar de trabajo con las calles cortafuego y poner de sobreaviso a los Bomberos", indicó el comisario.
Intencionales o accidentales
Los incendios pueden ser de dos tipos: accidentales o intencionales. Para los Bomberos hay intencionalidad cuando se busca provocar un incendio, aunque no se busque hacer daño.
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