De las hamacas a los fideos, sin pasar por las góndolas

La red Tinkuy busca unir a consumidores y a pequeños productores sin intermediarios.

Ana laura calducci

calduccia@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Consumir es elegir. Con esa premisa nació hace tres años en esta ciudad la red Tinkuy, que busca unir a los pequeños productores con sus clientes, sin pasar por las grandes cadenas de supermercados. Desde hamacas tejidas, jabones de menta y libros de autores locales hasta yerba ecológica, fideos y azúcar de caña; el listado es cada vez más amplio.

Tinkuy (“encuentro” en quechua) es un proyecto de Pablo, Lorena y Agustina que funciona en la sede de la Editorial Kuruf, dentro del edificio de la Pastoral de Migraciones. Están en República de Italia 652, en un espacio que les está quedando chico.

Pablo explicó que entienden el consumo como “una gran batalla cultural, porque por más que uno vea que su vecina hace una rica conserva, termina yendo al supermercado por cuatro pesos menos”. Señaló que en las góndolas no suelen tener lugar los productores pequeños o artesanales, sino que se imponen las empresas más grandes, que usan químicos y procesos poco ecológicos para conservar los alimentos.

La red se presenta como una alternativa a las grandes cadenas que imponen los precios.

La red local busca convertirse en una alternativa para el que quiera comprar “sin intermediarios”, aclaró. La meta es crecer como los hicieron las cooperativas Caracoles y Hormigas, de Villa Adelina, y Puente del Sur, de Ituzaingó, dos redes de consumo que hoy tienen cámaras de conservación y hasta camionetas propias para el reparto por los barrios.

“Acá, la gente de Colonia Nueva Esperanza nos propuso trabajar con la producción de chanchos, lo mismo gente de China Muerta que tiene pollos, y no podemos sumarlos por no contar aún con infraestructura”, contó.

En Tinkuy venden unos 20 emprendedores. La mayoría son de Neuquén y alrededores, aunque también hay quienes hacen envíos desde la cordillera y hasta de Misiones o Tucumán.

Del otro lado de la red hay unos 2 mil consumidores vinculados a Tinkuy. Una vez al mes hacen los pedidos por mail o Facebook, lo que les da tiempo a los productores a organizarse con el stock, porque suelen trabajar con poco margen.

Desafíos

El “consumo justo” que propone la red neuquina está en crecimiento, aunque en el camino encontraron dos grandes obstáculos. Uno es la fuerte inflación, sobre todo en servicios por fuera de la economía social, que se refleja en los listados de cada mes. Otro es que la producción en pequeña escala pierde en la comparación de precios con los grandes, aun cuando no haya intermediarios.

“Eso es un gran debate de todas las redes a nivel nacional, que por el precio se llega a un público de clase media y también por la moda que hay de comida saludable; nos falta que sea más popular, eso es como un déficit”, explicó Pablo.

La solución que encontraron por ahora es no competir con las góndolas. En Tinkuy están convencidos de que tienen algo para ofrecer que queda fuera del envase. Es saber quién fabrica lo que compramos, cómo se hizo y qué residuos deja. Para el que elige una red de consumo, esos valores inclinan la balanza.

Cómo funciona el novedoso sistema

El funcionamiento de la red Tinkuy es sencillo y consiste en tres pasos: se publica el listado del mes en el facebook Red Tinkuy con los precios, el plazo para hacer los pedidos y la fecha de entrega. También se detalla quién es cada productor.

Los consumidores marcan los productos y cantidades que desean en la planilla. Envían sus pedidos por mail o por mensaje privado.

El día pautado para la entrega, pasan a buscar el pedido o solicitan el reparto a domicilio por un monto extra.

Los repartos a domicilio en bicicleta: entregas con gran cuidado

A principios de junio, Tinkuy incorporó la entrega a domicilio de los pedidos en un vehículo ecológico fiel a los principios de la red: la bicicleta. Por unos pesos extra, los repartidores pedalean hasta la casa o la oficina de los consumidores.

El nuevo sistema se llama “bici-entrega” y se complementa con los “grupos de consumo”, que son grupos de vecinos o compañeros de trabajo que compran juntos, lo que facilita el reparto.

La entrega en bicicleta comenzó con los libros de la Editorial Kuruf y, por la buena respuesta de los vecinos, hoy llevan en el canasto todos los productos del listado. Por ahora, la distribución se hace sólo en la zona céntrica: de Colón a Entre Ríos y de la multitrocha a Leloir es el radio aproximado.

Como se hacen pedidos variados, los encargados del reparto deben acomodar todo cuidadosamente en el canasto.

Tienen el desafío de la suba de la nafta y las tarifas

Los principales costos de los pequeños productores locales y de otras provincias no están hoy en las materias primas o la mano de obra, sino en la logística. Con los recientes aumentos de naftas, tarifas y servicios se convirtieron en los insumos que más peso tienen a la hora de remarcar los precios de la llamada economía social.

Pablo, coordinador de la red Tinkuy, indicó que esa paradoja se da en distintos rubros y obliga a los pequeños emprendimientos a acomodarse a los vaivenes de la política económica.

“Con el cambio de gobierno, la crisis hizo que muchos productores reacomoden sus productos, sus precios, y fue un lío para Tinkuy y para otras redes el comienzo de este año, por no tener referencia de cuánto salían las cosas ni de nada”, relató.

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