En pleno partido entre el conjunto italiano y Suecia, el experimentado volante que estaba entre los suplentes no quiso ingresar porque consideraba que la modificación no era lo suficientemente ofensiva.
Daniele De Rossi discutió con un asistente del entrenador Giampiero Ventura cuando lo llamaron para que comience con los trabajos de entrada en calor.
El volante de la Roma le dijo enérgicamente al ayudante: "¿Para qué carajo voy a entrar yo? No tenemos que empatar, tenemos que ganar", señalando a Lorenzo Insigne, delantero del Nápoli, líder del Calcio italiano.
Este empate que dejó afuera a Italia del Mundial de Rusia, también marcó el final de la carrera de De Rossi en la selección, junto a Andrea Brazagli y Gianluigi Buffon.
LEER MÁS
Los memes y las tapas de los diarios destrozan a una Italia dolida
Te puede interesar...









