Buena gente, muy querido en el ambiente. Tipo de buena madera y con códigos, algo que se ha perdido en el fútbol. Sebastián Méndez no se merece lo que le está ocurriendo últimamente. Al popular Gallego lo persigue el drama. Es que a fines de noviembre último renunció en Gimnasia por la muerte de Diego Maradona, cuyo cuerpo técnico integraba y ahora poco después de arribar a Godoy Cruz como entrenador, se encuentra con otra desgracia: el suicidio del Morro García.
-> El adiós del Lobo y la charla íntima con el 10
En un gesto que lo enaltece, Méndez no aceptó continuar al frente de Gimnasia tras el fallecimiento del Diez por respeto a quien lo había llevado a trabajar allí: el propio Maradona. Hace pocos días, el Gallaego recordó a Pelusa en una jugosa entrevista con el programa Cómo te va.
“Diego era un hombre extraordinario en lo humano, un gran motivador, muy paternalista. Todas las mañanas saludaba con un beso a cada uno de los chicos antes de entrenar. Son detalles que marcan la diferencia", comenzó el Gallego, en diálogo con la tira radial que conduce Marcelo Benedetto.
“Ante el fallecimiento de Diego tomamos la decisión de no seguir, era lo adecuado", agregó sobre su salida del Lobo platense, el ahora nuevo entrenador de Godoy Cruz, en lo que será su segundo ciclo en la entidad mendocina.
A su vez, entre risas, también comentó una divertida anécdota sobe el gol de Diego a los ingleses en México '86: “Él lo explicaba con una naturalidad y sencillez impresionantes. Te contaba que lo tenía siempre a Valdano esperando la pared. Hablando del mejor gol de la historia de los mundiales como uno habla de un simple despeje".
Después, emocionado, dio a conocer cómo fue la última conversación que compartió con el Diez en persona, horas antes de cumplir sus 60 años: “En la última charla con él, hablamos el jueves antes de su cumpleaños. Nosotros vivíamos en un barrio privado cerca de la ruta 2. Charlamos dos horas y media frente a un fogón, él disfrutaba mucho estar ahí. Tuvimos una charla hermosa, sobre la vida, hablamos de todo, no tocamos el tema fútbol y eso que al otro día jugábamos contra Patronato por el torneo. Eso me lo guardo para mí, son momentos que quedan para siempre y de los que uno aprende mucho".
"No me quedé con nada (material), pero a su vez con todo. Me quedé con tenerlo un año y medio al lado e ir a comer a su casa. Todas las noches miro al cielo y deseo que esté bien, con sus padres. No necesito nada más. Soy un agradecido de haber trabajado con el mejor de todos los tiempos y aprendí a valorar todo lo que hizo, porque ser Maradona era imposible", finalizó Méndez.
El drama del Morro, marginado por la CD
Tras desvincularse del Lobo, Sebastián Méndez asumió para esta temporada en el Tomba. Cuando llegó el Morro García ya había sido marginado por la Comisión Directiva. El Gallego ya lo había dirigido en su paso anterior por la entidad y se refirió, fiel a su estilo, con respeto y cariño al delantero uruguayo antes de la tragedia.
"Me comunicaron que era un capítulo cerrado y no me lo pusieron en consideración. Creo que cada jugador tiene su particularidad y el Morro hizo muchísimo por la institución. El otro día estuvimos hablando un rato largo y es alguien que quiero muchísimo. Tuvimos un año fantástico con él, pero también entiendo que él quiere cambiar de aire, quiere buscar otra cosa y el club también", admitió el Gallego en diálogo con el programa Ovación TV, que se emite por Canal 7 Mendoza.
Luego añadió: "Quiero que se vaya bien del club, porque hizo muchísimo por Godoy Cruz y también es verdad que dejará un lugar difícil de llenar porque los hinchas le tienen mucho aprecio".
Lamentablemente no se cumplió su deseo y el Gallego sigue sufriendo pérdidas cercanas.
Te puede interesar...












