El camino a cuartos
La campañas de ambos equipos son similares y el máximo punto de coincidencia es que los dos debutaron perdiendo. Brasil cayó 3-2 ante Irán, por el Grupo C, tras estar en ventaja 2-0, y el equipo de Diego Placente fue superado 2-1 por Senegal.
La historia de Argentina varió y para bien, superó a Japón (3-1) y Polonia (4-0) ganando el grupo, mientras que Brasil goleó a Nueva Caledonia (9-0) e Inglaterra (2-1), pero quedó segundo detrás de los británicos por saldo de goles.
Ese fue el motivo por el cual este clásico no tuvo lugar en una instancia definitiva, ya que si Brasil hubiera ganado el grupo, como lo indicaba la lógica, el clásico solo se daba en la final del 2 de diciembre.
Al hacer el análisis del equipo argentino sobresale el riverplatense Claudio Echeverri, el "distinto" del equipo, por su pegada y habilidad, se agrega el delantero, también de River Agustín Ruberto, goleador del certamen con 5 tantos.
A ellos se le suman, el arquero de Talleres Jeremías Florentin (no arrancó como titular), el defensor de Boca Dylan Gorosito, que también jugó en la zona media, el zaguero Tobías Palacio, de Argentinos, y los dos elementos que desequilibran en la ofensiva: Ian Subiabre, de River, y Santiago López, de independiente.
En tanto, Brasil suma 16 goles en cuatro cotejos, y posee dos delanteros de temer, Estevao (de Palmeiras) a quien le dicen Messinho y se cotiza en 50 millones de euros y Kaua Elías, goleador del Sudamericano de Ecuador, junto a Echeverri, del Fluminense.