El Turismo Carretera en Centenario, una final suspendida y lo que el viento se llevó
La definición del TC no se corrió debido a las condiciones climáticas que azotaron a la región desde la mañana del domingo.
La realización de espectáculos deportivos nacionales en la región no es sencilla y el Turismo Carretera en Centenario es un hecho singular en el calendario de la zona. Ya sin Gigantes del Sur en la Liga Argentina de Vóley y con muy pocos eventos de élite en la Patagonia, el automovilismo es uno de los pocos rubros que pone a esta parte del país en esos planos.
Sin embargo, el último fin de semana los fanáticos de los fierros se quedaron con gusto a poco. Las condiciones climáticas empañaron un fin de semana que venía bien, pero cuyo pronóstico anunciaba ráfagas imposibles de combatir para el domingo.
El viento incidió en la parte deportiva de las series del TC, más las finales de la Fórmula 2 y del Turismo Carretera 2000. La definición del TC Pista fue muy olvidable para los espectadores que siguieron la carrera en el autódromo o por televisión. El auto de seguridad tuvo que ingresar para acompañar a los pilotos en las últimas vueltas, donde ya no se podía correr por la falta de visibilidad.
Los pilotos, que junto con sus equipos hacen un gran esfuerzo económico y logístico para llegar a cada carrera, festejaron en el podio, pero reconocieron que no fue lo que el público espera.
A medida que pasaban los minutos y el viento no aflojaba, la gente empezó a irse del autódromo y más cuando se pospuso tres veces el comienzo de la final del TC por las mismas razones.
“La pista no estaba en condiciones y se decidió en común acuerdo entre la comisión directiva y nosotros suspender la actividad porque no se puede correr. Tenemos información precisa desde el aeropuerto de Buenos Aires que indica que esta condición se va a extender hasta las 22 horas”, explicó Roberto Saibene, comisario deportivo de la ACTC.
Con buen tino y sin mucho por discutir, las autoridades citaron a los pilotos y suspendieron la final, que claramente no estaba en condiciones de disputarse. El riesgo era tanto para pilotos como para los equipos, el público y la prensa.
Según el reglamento hay posibilidades de estirar la fecha de la disputa de la carrera manteniendo los autos en parque cerrado, pero esto no ocurrió.
En algún momento de la tarde, cuando todavía no estaba decidida la suspensión, se especuló con que se corriera el próximo miércoles feriado, algo que oficialmente nunca pasó.
Si bien hubo decisiones similares en las últimas décadas, esta es la primera vez que una final se suspende por razones climáticas sin que los autos den un solo giro. Como saldo deportivo de la fecha, se repartieron los puntos de la clasificación y las series.
El público que pagó su entrada no pudo tener la final en casa y, al momento de la publicación de esta nota, tampoco tendrá ningún beneficio a futuro como compensación por el espectáculo que no vio.
Teniendo en cuenta que la ACTC cobra por adelantado cada carrera, y remarcando la importancia que el TC tiene para la región, sería una buena iniciativa.
Hugo Mazzacane, presidente de la ACTC, confirmó en la transmisión de la TV Pública que está confirmada la fecha del año que viene en Centenario. Quizás esa sea una buena oportunidad de hacerlo para que los 30 mil, 40 mil, y hasta 80 mil pesos que costaban las entradas no formen parte de lo que el viento se llevó.
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