La tajante decisión que tomó Eduardo Coudet tras la quinta derrota consecutiva de River
Luego de la derrota ante Rosario Central que lo mantiene en la última posición de la zona B de la Liga Profesional, el entrenador fue contundente con una decisión.
River no le encuentra la vuelta y sigue profundizando su mal momento deportivo que ya está haciendo mella en los hinchas. Apuntaron contra la dirigencia comandado por el presidente Stéfano Di Carlo, pidieron por Ramón Díaz en los pasillos del Más Monumental para que tome el control de la dirección técnica, entre otros reproches que bajaron desde la tribuna en una noche caliente tras la derrota ante Rosario Central en condición de local.
Tras la nueva caída que contribuyó para superar una racha negativa histórica en el club, el entrenador tomó una decisión tajante sobre el plantel.
La decisión que tomó el DT
Según dio a conocer el medio Bolavip en su web, el plantel millonario tiene día libre por decisión del líder estratégico. Es que el plantel necesita cambiar de aire y olvidarse, por un momento, que son los últimos de la tabla B de la Liga Profesional de Fútbol sin haber sumado unidades.
Entre la información que trascendió, confirmaron que se trataría de una licencia por 24 horas para que puedan estar junto a su círculo íntimo y volverían a entrenar este martes en el predio de Ezeiza.
Con intenciones de revertir su presente, el millonario visita a Tigre el próximo sábado para intentar sumar puntos en un contexto duro.
En medio de la crisis: el posteo del Huevo Acuña tras la derrota de River ante Central
El Monumental vivió una de las noches más negras de su historia. River cayó 1 a 0 ante Rosario Central por la tercera fecha del Torneo Clausura y, con este resultado, sumó su quinta derrota consecutiva, algo que nunca había ocurrido en la era profesional del club. La paciencia de los hinchas, que ya venía desgastada por los malos resultados, se rompió por completo y las tribunas explotaron contra jugadores y dirigentes.
El gol en contra de Nicolás Otamendi a los 28 minutos del primer tiempo fue el detonante de una noche que prometía ser tensa desde el inicio. Cuando la voz del estadio nombró a los titulares, varios futbolistas ya habían sido recibidos con silbidos. Pero fue sobre el final del partido, y especialmente tras el pitazo final, cuando el repudio se volvió notable.
Los cánticos de "jugadores..." y "que se vayan todos" retumbaron en las cuatro tribunas del Monumental, mientras los silbidos se mezclaban con los insultos directos a la comisión directiva encabezada por Stefano Di Carlo.
El clima de bronca no se quedó solo en las gradas. En el hall del estadio, un grupo de hinchas se congregó después del partido y coreó cánticos de protesta. Entre los reclamos más fuertes, empezó a tomar fuerza el nombre de Ramón Ángel Díaz. El "Pelado", histórico ídolo y entrenador con dos ciclos exitosos en el club, es el principal candidato de los simpatizantes para reemplazar a Eduardo Coudet, cuya continuidad está más en duda que nunca.
La situación se agrava por el contexto. River acumula cinco derrotas consecutivas, una racha inédita en sus casi 100 años de historia en el profesionalismo. Los últimos tropiezos incluyen caídas ante equipos de menor jerarquía y un desplome en el juego que preocupa a propios y extraños. Coudet, que asumió con la promesa de devolverle identidad al equipo, no encuentra respuestas y su crédito se agota partido a partido.
El comunicado de la dirigencia
Pero quizás el dato más revelador de la noche ocurrió antes del partido. La comisión directiva de River emitió un comunicado en el que informó que ni Eduardo Coudet ni los jugadores hablarían con la prensa una vez finalizado el encuentro. La decisión, que no tiene antecedentes en la historia reciente del club, fue interpretada como un intento de blindar al plantel y al entrenador en medio de la tormenta, pero también generó aún más sospechas entre los hinchas, que vieron en ese silencio una muestra de debilidad.
En medio del vendaval, apareció una voz desde el vestuario. Marcos Acuña publicó una historia en su cuenta de Instagram con un mensaje optimista en medio de la crisis: "Con fe y positivos que de esto salimos, confío plenamente en este grupo, unidos hasta el final". Sin embargo, las palabras del "Huevo" no alcanzaron para calmar los ánimos de una hinchada que exige respuestas en la cancha, no en las redes sociales.
El panorama es crítico. River no solo está en un mal momento futbolístico, sino que además la relación con su gente se resquebrajó como no se veía en años. El silencio institucional, los malos resultados y la falta de reacción en el campo alimentan un cóctel explosivo que pone en jaque a toda la estructura dirigencial.
En este contexto, cada partido será una prueba de fuego. Coudet sabe que está en la cuerda floja y que el regreso de Ramón Díaz es un clamor popular que la dirigencia difícilmente pueda ignorar por mucho tiempo. Mientras tanto, el Monumental, que supo ser el escenario de las más grandes glorias, anoche fue el teatro de una derrota que duele más que cualquier otra: la del orgullo y la identidad.
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