La entidad que comandan Federico Beligoy y Sergio Pezzotta se expresó a favor de la postura de los clubes de primera.
Uno de los puntos más críticos del fútbol argentino son los árbitros. La gestión de Chiqui Tapia y Pablo Toviggino tiene en los colegiados a uno de sus puntos más escandalosos en las diferentes categorías, pero los dirigentes han defendido a esa corporación una y otra vez ante los cuestionamientos.
En una muestra de contundente respaldo, los jueces nacionales decidieron plegarse a la suspensión de actividades decretada por la Asociación del Fútbol Argentino, que no tendrá actividad en ninguna categoría el fin de semana del domingo 8 de marzo.
La medida, que dejará al fútbol local con un parate absoluto, ocurre en un contexto crítico para la gestión del "Chiqui", señalado junto a Toviggino en una causa por evasión fiscal que mantiene en vilo a la dirigencia.
El comunicado
La Asociación Argentina de Árbitros (AAA) y la Unión de Árbitros Deportivos de Argentina (UADA) hicieron público este martes un comunicado en el que oficializan su adhesión a la huelga. Con esta decisión, el colectivo arbitral no solo justifica la interrupción de los partidos, sino que fortalece el frente de unidad que la AFA busca exhibir ante el avance de la justicia sobre sus cuentas.
El origen del conflicto se remonta a una investigación impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que puso la lupa sobre presuntas irregularidades en el pago de tributos y aportes sociales por parte de la entidad rectora. Las acusaciones, que involucran a Tapia y otros altos funcionarios de la casa madre del fútbol argentino, giran en torno a montos millonarios que, presuntamente, no ingresaron a las arcas del Estado.
Según fuentes judiciales, los implicados ya han sido convocados a prestar declaración indagatoria. La gravedad de las acusaciones llevó al Comité Ejecutivo de la AFA a resolver la suspensión de la novena fecha del Torneo Apertura y a ordenar el cese de toda actividad oficial durante los días estipulados, una movida que busca enviar una señal de alerta al Gobierno y al ente recaudador.
Con el respaldo del gremio de los árbitros, el cese de actividades potencia su carácter total. La protesta, que inicialmente podía interpretarse como una decisión meramente administrativa, se consolida como un gesto de máxima tensión política y deportiva, en un momento donde la dirigencia del fútbol argentino enfrenta uno de los mayores desafíos judiciales de los últimos años.
El comunicado está firmado por Federico Beligoy y Sergio Pezzotta, dos exárbitros de flojos desempeños en su carrera, ahora devenidos en referentes de su sindicato.
Te puede interesar...









