Un policía se suicidó en su habitación luego de haber visto la final de la Copa Libertadores con su familia.
Marcelo Morales, que se desempeñaba como policía en la Ciudad de Buenos Aires, se quitó la vida luego de la derrota de Boca ante Fluminense por la final de la Copa Libertadores: el agente, según confirmaron sus familiares, había visto el partido junto a su papá, su hermano y su primo en su hogar.
Verónica, la mamá del efectivo que residía en la ciudad bonaerense de Claypole, habló en una entrevista con el canal Crónica TV y aseguró que su hijo era fanático del Xeneize: "Si perdía estaba mal, se ponía triste, pegaba piñas, decía que el club era lo más grande. No pensé que iba a llegar al límite de matarse, hace algunas semanas le había dicho al papá 'si no ganamos el 4 de diciembre me mato'. Pensamos que estaba haciendo un chiste".
Las autoridades confirmaron que el joven, que tenía 23 años, se disparó en la sien derecha con su arma reglamentaria, que era de la marca Beretta, en su habitación del primer piso. Más allá de que el círculo íntimo de Morales -que estaba de franco en su servicio- llamó a una ambulancia de inmediato, los profesionales de la salud solo pudieron constatar su fallecimiento en la casa situada en la calle Arturo de Bassi, del barrio Don Orione.
Poco tiempo después de la declaración de la madre del chico, el primo brindó más detalles: "Cuando me fui del lugar, al rato llamó la hermana diciendo que se había pegado un tiro. Todos los partidos que miraba con él estaba loco, era muy fanático de verdad. La verdad es que puteábamos los dos juntos, pero no amenazó con nada ni dio ningún indicio cuando estaba conmigo". Además, trascendió que el policía le habría dejado todos sus ahorros a su familia, pero aquella versión no fue confirmada de manera oficial.
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