Bizcochuelo casero esponjoso: Receta fácil de siempre en 45 minutos
Dos huevos, harina leudante, aceite y una taza de leche. Con eso y un par de cuidados en el horno sale un bizcochuelo húmedo, liviano y listo para la merienda.
Con dos huevos, una taza de leche, una de azúcar y dos de harina leudante se arma un bizcochuelo. simple que se puede hacer en casa. No lleva manteca ni batidora eléctrica, y la miga sale tierna igual.
Es el que se hacía para la merienda de los domingos, el que se partía al medio para rellenar con dulce de leche o el que terminaba siendo la base de la torta de cumpleaños.La clave está en el aceite. En lugar de la manteca, que endurece cuando el bizcochuelo se enfría, el aceite mantiene la humedad durante días. Y la harina leudante hace el resto: no hace falta batir las claras a nieve ni separar los huevos para conseguir una miga aireada.
Ingredientes
- 1 taza de leche
- 1 taza de azúcar
- 2 tazas de harina leudante
- 150 centímetros cúbicos de aceite
- 2 huevos
- Esencia de vainilla
- Ralladura de naranja o limón
Paso a paso
- En un bowl, poner los huevos con la esencia de vainilla y la ralladura del cítrico que elijas.
- Sumar el aceite, la leche y el azúcar.
- Batir hasta que todo quede bien integrado.
- Agregar la harina leudante de a poco, mejor tamizada, y mezclar hasta lograr una preparación pareja y sin grumos. Una vez que entra la harina, no hace falta batir de más: alcanza con que se integre.
- Enmantecar y enharinar el molde.
- Volcar la mezcla y llevar a horno precalentado a 160 grados.
- Cocinar aproximadamente 45 minutos. Durante la primera media hora conviene no abrir la puerta del horno, porque el cambio de temperatura puede bajar el bizcochuelo.
- Para saber si está listo, pinchar el centro con un palillo de madera: si sale limpio, ya está.
- Dejar entibiar unos minutos en el molde antes de desmoldar.
Variantes
La base admite casi cualquier cambio. Se puede perfumar con ralladura de limón o de naranja, o reforzar la vainilla, y también sumarle chips de chocolate, frutos secos o cacao a la mezcla. Algunas versiones reemplazan parte de la leche por jugo de naranja, que suma humedad y un sabor más cítrico.
Frío y cortado al medio, funciona como base de tortas rellenas con crema, dulce de leche o mermelada. Solo, con mate, también.
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