Tres recetas con lentejas para disfrutar todo el año
Nutritivas, económicas y versátiles, las lentejas son protagonistas de estas tres recetas fáciles y sabrosas para sumar a tu cocina cotidiana.
Las lentejas siempre fueron aliadas de la cocina casera: rinden mucho, se cocinan rápido y tienen una enorme capacidad para adaptarse a distintos sabores y preparaciones. Si bien en la Argentina están asociadas sobre todo a los guisos invernales, las lentejas también funcionan perfecto en ensaladas, hamburguesas, rellenos y pastas. En esta nota, compartimos tres recetas prácticas, sabrosas y bien argentinas para aprovecharlas en cualquier época del año.
1. Guiso clásico de lentejas
Nada más reconfortante que un buen plato humeante de guiso de lentejas. Esta receta es un homenaje a las mesas de domingo, con ingredientes simples y mucho sabor. Se puede preparar con o sin carne, y admite múltiples variantes.
Ingredientes (para 4 porciones):
2 tazas de lentejas (remojadas 4-6 horas o cocidas previamente)
1 cebolla grande
1 zanahoria
1 papa
½ morrón rojo
1 chorizo colorado (opcional)
150 g de carne vacuna en cubos (paleta o aguja)
2 cucharadas de puré de tomate o tomate triturado
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
Pimentón, comino, ají molido, sal y pimienta
Caldo de verdura o carne
Preparación:
En una olla profunda, dorar la cebolla picada, el ajo, el morrón y la zanahoria cortada en cubitos. Agregar la carne y el chorizo en rodajas y sellar. Incorporar las lentejas, la papa en cubos, el tomate, el laurel y los condimentos. Cubrir con caldo caliente y cocinar a fuego medio hasta que todo esté tierno (30-40 minutos). Si hace falta, agregar más caldo o agua caliente. Servir bien caliente, con un chorrito de aceite de oliva.
Tip: Si se quiere una versión vegetariana, se puede reemplazar la carne por calabaza o berenjenas y usar solo caldo de verduras.
2. Ensalada fresca de lentejas, vegetales y huevo
Ideal para el verano, para el tupper del trabajo o para acompañar una carne al horno, esta ensalada demuestra que las lentejas no son solo cosa de invierno. Es fresca, liviana, nutritiva y queda lista en minutos si tenés las lentejas cocidas.
Ingredientes (para 2 porciones):
1 taza de lentejas cocidas
1 tomate perita en cubos
½ pepino en rodajas finas
½ cebolla morada picada
1 huevo duro
Perejil fresco
Jugo de ½ limón
Aceite de oliva, sal y pimienta
Preparación:
En un bowl grande, mezclar las lentejas cocidas con el tomate, el pepino y la cebolla. Condimentar con sal, pimienta, limón y un buen chorro de aceite de oliva. Por encima, agregar el huevo duro en cuartos y un poco de perejil picado.
Variantes: Podés sumar palta, queso feta, aceitunas negras o granos de choclo. Para una versión vegana, omití el huevo y agregá tofu grillado o garbanzos tostados.
Tip: Si cocinás lentejas de más, guardalas en porciones en el freezer. Descongelan rápido y te salvan cualquier comida.
3. Hamburguesas de lentejas y avena
Una gran opción para quienes quieren reducir el consumo de carne o sumar proteínas vegetales. Estas hamburguesas son fáciles de preparar, económicas y muy sabrosas. Quedan crocantes por fuera y suaves por dentro, y se pueden freezar.
Ingredientes (para 4 unidades):
1 taza de lentejas cocidas
½ taza de avena arrollada fina
1 zanahoria rallada
1 diente de ajo picado
1 cucharada de mostaza
2 cucharadas de pan rallado o harina de arroz
Sal, pimienta, pimentón dulce y orégano
Aceite de oliva para cocinar
Preparación:
Procesar las lentejas hasta que se forme una pasta (no tiene que quedar completamente lisa). Pasar a un bowl y mezclar con la zanahoria, la avena, el ajo, la mostaza y los condimentos. Si la mezcla está muy húmeda, sumar pan rallado. Formar las hamburguesas con las manos húmedas. Cocinar en sartén con aceite de oliva, 3-4 minutos por lado, hasta dorar.
Para servir: Pan de hamburguesa, hojas verdes, rodajas de tomate, palta, pickles o lo que tengas a mano.
Tip: Si querés una textura más firme, podés llevarlas 15 minutos al horno después de cocinarlas en sartén.
¿Por qué cocinar con lentejas?
Además de ser deliciosas, las lentejas tienen muchos beneficios. Son ricas en hierro, proteínas, fibra y minerales, ayudan a reducir el colesterol y son muy saciantes. Se consiguen fácilmente, duran mucho tiempo y no necesitan remojo prolongado como otros porotos.
En los últimos años, su consumo ha crecido, sobre todo en hogares que buscan alternativas más saludables y económicas. También son protagonistas en cocinas vegetarianas y veganas, y cada vez aparecen más en menús de restaurantes, ferias y mercados.
La clave para usarlas en casa es tenerlas cocidas o en remojo. Se cocinan en 20-25 minutos sin necesidad de olla a presión. Podés prepararlas con anticipación y conservarlas en heladera hasta tres días, o congelarlas por porciones.
Estas tres recetas son apenas una muestra del potencial de las lentejas en la cocina diaria. Con un poco de imaginación, se pueden convertir en sopas, curries, empanadas, pastas, rellenos de tartas o snacks crocantes al horno.
Si todavía pensás que las lentejas son solo para el guiso, es hora de darles una segunda oportunidad. Son baratas, nobles, saludables y muy argentinas. Y, como dirían las abuelas: si te gustan las lentejas, repetís.
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