Buenos Aires > Cada vez peor. La racha negativa de Independiente continúa y sumó frente a Sarmiento un nuevo cachetazo. El equipo de Junín fue muy superior y sólo por falta de eficacia no goleó: se tuvo que conformar con una victoria por 2 a 0, en el cierre de una 30ª fecha de la B Nacional, que deja al equipo de Omar De Felippe en la tercera ubicación, pero ahora junto a Instituto, que igualó ante Banfield y lo alcanzó. Crucero del Norte tiene dos puntos menos y un duelo pendiente. Y seis equipos están ahí nomás.
El comienzo del partido presentó el peor panorama para los de De Felippe. A los tres minutos Sarmiento dejó en claro cuál sería su planteo: a pura presión ahogó la salida del visitante y fue Diellos el que hizo esforzar a Diego Rodríguez.
Confundido, el Rojo no se pudo acomodar, y el rival, con profundidad y velocidad, complicó permanentemente. A los 13m fue Nicolás Sánchez el que remató y le pegó al travesaño.
Las advertencias se acabaron. Cáceres -en cancha por la lesión en una rodilla de Velázquez- quedó corto en la salida, Ramiro López giró y sacó el disparo, la pelota se desvió en Tula y descolocó a Rodríguez.
La primera jugada a favor de Independiente fue a los 35m: Pisano dominó dentro del área y en el mano a mano la tiró afuera. Sobre el final, Montenegro la abrió para Vallés, que dentro del área buscó a Fredes, que no le pudo dar bien.
La reacción fue sólo un espejismo. El segundo tiempo resultó similar. Y si el Rojo hasta acá estaba perdido en la cancha, no se podía pedir un cambio cuando se quedó con uno menos por la expulsión de Tula.
Después fue todo un monólogo de Sarmiento. Con el Rojo jugado en ataque, cada intento local terminaba en el área de Rodríguez. Y así fue como el juvenil Cacheiro la clavó en el ángulo para anotar el segundo tras un error en la salida de Insúa. La imagen del Pocho, golpeado, sin encontrar una explicación, es la de un equipo herido.
Leguizamón le embargó las copas al Rojo
Buenos Aires > La rica historia de Independiente se sigue manchando. Al descenso, los conflictos internos y con la barra, y a los resultados que no aparecen en la B Nacional se le suma el embargo de los trofeos de las vitrinas, entre ellos las siete Copas Libertadores de América, el orgullo más grande de la institución. El Rojo tiene cinco días para cancelar la deuda que arrastra con el delantero Luciano Leguizamón, que asciende a 1,7 millones de pesos (más 600 mil de costos).
El momento de Independiente es muy complejo y a diario hay nuevas malas noticias. El ex delantero de Arsenal decidió recurrir a la Justicia para reclamar la deuda, y de una manera muy particular.
Leguizamón, que en su momento había firmado un contrato por tres temporadas, apenas jugó un año en el Rojo (es lo que reclama) debido a su flojo rendimiento y al descenso. Ya en las filas de Everton de Chile, decidió embargar las 16 copas internacionales de Independiente.
Legui inició acciones legales para cobrar la deuda, pero debido a que un juicio laboral se extendería demasiado en el tiempo, llevó a cabo un embargo sobre las joyas más preciadas de los tiempos futbolísticos de gloria, que saldrían a subasta para recaudar el dinero que solvente el monto de la deuda.
Ricardo Frega Navia, abogado del futbolista, manifestó que "Independiente tiene cinco días para pagar. Ojalá que le paguen, porque él colaboró pidiendo su año de trabajo y no todo el contrato".
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