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La serie del momento: "Diciembre 2001", un retrato equilibrado de una época tumultuosa

A través de personajes políticos bien interpretados, como Chrystian Colombo, la serie despierta la memoria colectiva y permite reflexionar sobre lo ocurrido en aquel año de cacerolazos, corralitos y helicópteros.

La serie "Diciembre 2001", de Star Plus, está dando que hablar por estos días, luego de su anunciado estreno. Al igual que "Argentina 1985", esta ficción tiene un sentido estrictamente lúdico, es decir funciona como serie para hacer maratón, pero también tiene un sentido podríamos decir cívico, de memoria histórica. Al ver fielmente retratados hechos y personajes de ese año histórico, los argentinos recordamos qué fue lo que sucedió y, en especial, entendemos mejor dónde estamos ahora.

Varios de los políticos que aparecen en la serie, todos muy bien retratados por actores de gran categoría, siguen todavía en la escena política, por ejemplo Patricia Bullrich y Ricardo López Murphy. Otros, en cambio, quedaron en una especie de olvido colectivo, aislados quizás por el propio peso de los sucesos. Entre ellos se podría nombrar a Enrique Mathov, Secretario de Seguridad, y Chrystian Colombo, Jefe de Gabinete de Fernando De La Rúa.

Colombo, licenciado en Economía de la Universidad Católica, entró en escena como presidente del Banco Nación, tras haber trabajado en el Banco Río, el ex Banco Nacional de Desarrollo (Banade) y la Bolsa de Valores. En un sorprendente movimiento, en tan solo diez meses pasó de presidir el Banco Central de la República Argentina (BCRA) a asumir el cargo de jefe de Gabinete. De la Rúa destituyó a un discordante Rodolfo Terragno de la jefatura, confirmó a su enemigo Fernando de Santibáñes como jefe de la SIDE, y a Alberto Flamarique en Trabajo. Este apoyo de dos acusados en el caso de coimas en el Senado llevó a la renuncia de Carlos "Chacho" Álvarez a la vicepresidencia.

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En medio de este remezón de ministros, surge Colombo en el Gabinete con la nada envidiable tarea de enfrentar las tormentas que finalmente llevaron a la caída del presidente. Incluso, fue él quien tuvo la responsabilidad de pedirle la renuncia a Domingo Cavallo.

¿Y dónde está Colombo ahora?

En la actualidad, Colombo se dedica exclusivamente a los negocios. Entre sus logros se encuentran los reconocidos alfajores Havanna. El antiguo todopoderoso Colombo es el presidente del grupo Desarrollo y Gestión (DyG), que controla la fábrica de golosinas marplatenses desde 2004, cuando el grupo Exxel, que había adquirido Havanna a sus fundadores, quiso desprenderse de ese negocio. Además, en 2006, DyG adquirió el 50% de las acciones de ENDERSA (Empresa de Energía de Río Negro S.A.).

A sus 48 años, en entrevistas ha afirmado que no tiene planes políticos ni aspira a regresar a la función pública, y se encuentra retirado de la política. Sin duda, la época que le tocó vivir disminuyó cualquier deseo en ese sentido. Todo espectador de la serie se dará cuenta por qué.

Un equilibrado retrato de época

Otro de los grandes méritos de "Diciembre 2001" es el nivel de realismo para describir los entramados políticos puertas adentro de la Casa de Gobierno. Es, sin dudas, un notable thriller político al estilo de los dramas sobre escándalos gubernamentales de los '70, aunque también de películas de encierro y poder, como "La caída", salvando por supuesto las enormes diferencias históricas. Esa sensación de ahogo, de asfixia casi existencial que vivieron De La Rúa y Domingo Cavallo, pero que en definitiva afectó a todos, se mueve en un perfecto balance político que no toma partido por nadie y que, por absoluto mérito del guionista Mario Segade, evita caer en lo insulso, en un medio que no al final no dice nada. En todo caso, "Diciembre 2001" dice demasiadas cosas y todas las decisiones narrativas son correctas.

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Desde ya, la serie traerá polémica, algunos que les gustará más, otros menos, algunos que estarán de acuerdo con el enfoque mientras que otros apuntarán a la ficcionalización de hechos históricos, algo que siempre genera chispazos. Nadie más que los estuvieron allí saben lo que realmente pasó, pero lo impactante de la serie es que juega con el sentido colectivo del hecho histórico. Es decir, todo lo que se muestra resulta verosímil y acertado: De La Rúa es un hombre débil y algo tonto, pero la serie nunca cae en la caricaturización. Lo mismo puede decirse de todos los personajes, con la excepción quizás de un Antonito De La Rúa demasiado superficial, una cuestión también entendible en un guión con tantos personajes principales.

Vale la pena darle una oportunidad a "Diciembre 2001" y volver a preguntarse qué pasó en esos tiempos de cacerolazos, corralitos y helicópteros.

Especial de LM PLAY: ¿Cómo se vivió la crisis del 2001 en Neuquén?

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